Ocurre en casos puntuales en plena tarea logística en la cosecha gruesa.
Se trata de un hombre de 65 años que estaba internado en un sanatorio privado y fue uno de los diagnósticos positivos de ayer.
La medida busca descomprimir la situación en las sucursales, donde desde muy temprano se registraron largas colas.
Según las primeras informaciones la víctima volvía de un kiosco, cuando varios sujetos escondidos detrás de algunas plantas dispararon.
El fenómeno se produjo alrededor de las 6.30 de la mañana. Tuvo gran intensidad y corta duración.