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Calle Balbín: el Municipio formaliza la baja de la obra y devolverá el dinero a los vecinos
El Ejecutivo Municipal envió al Concejo un proyecto para formalizar la baja técnica y administrativa de las obras de pavimentación previstas para calle Balbín.
La iniciativa también establece la devolución del 100% de los montos efectivamente abonados por los frentistas, más los intereses correspondientes.
La decisión de no continuar con la pavimentación de calle Balbín fue tomada por el Municipio durante 2024 y comunicada desde entonces a los vecinos y a los medios de comunicación. También se realizaron reuniones con los frentistas para explicar la situación y los motivos de la decisión.
Por eso, el proyecto que ahora ingresó al Concejo Municipal no representa una nueva decisión sobre la obra, sino que busca formalizar administrativamente una determinación adoptada en 2024.
Lo que permanecía pendiente era definir el mecanismo administrativo y presupuestario para devolver los recursos que habían sido cobrados durante la gestión anterior. Una vez resuelto ese aspecto, el Ejecutivo quedó en condiciones de avanzar con la formalización de la baja.
Por qué no se continuará con la pavimentación
La decisión respondió a una cuestión técnica: continuar con el pavimento sin resolver previamente la infraestructura cloacal y la problemática hídrica del sector podía poner nuevamente en riesgo recursos públicos.
Según el informe técnico elaborado por la Subsecretaría de Obras y Servicios Públicos, una parte de la traza no cuenta con red cloacal y la presencia de importantes desagües pluviales impide ejecutar esa infraestructura por las veredas.
Por ese motivo, la red cloacal debería realizarse por la calzada.
La consecuencia sería concreta: pavimentar primero implicaría tener que romper posteriormente el pavimento para instalar la infraestructura necesaria.
El propio proyecto elevado al Concejo señala que esa secuencia generaría una pérdida de la inversión realizada, mayores costos futuros y una afectación de la vida útil del pavimento.
La secuencia considerada técnicamente necesaria es, entonces, resolver primero las cloacas, abordar luego integralmente la problemática hídrica y recién después ejecutar el pavimento definitivo.
Una obra anunciada, licitada y cobrada antes de resolver los problemas estructurales
La historia de la obra de Balbín se remonta a 2022, durante la gestión del entonces intendente Gonzalo Toselli.
En octubre de ese año, el Concejo Municipal sancionó la Ordenanza N° 3062, que declaró de utilidad pública la pavimentación de calle Balbín entre J. J. Paso y Grierson, con un presupuesto de $39.608.000, calculado a valores de octubre de 2022.
La obra contemplaba 620 metros de pavimento rígido.
Ese mismo año, el Gobierno provincial había anunciado un aporte superior a $61 millones para la pavimentación de diez cuadras de Balbín. El convenio entre la Provincia y la Municipalidad de Sunchales fue firmado el 31 de octubre de 2022, durante la gestión de Toselli.
En diciembre de ese año se firmó el contrato con la empresa Horizonte SRL para ejecutar los trabajos y el 20 de diciembre comenzaron las tareas sobre calle Balbín.
En enero de 2023, Toselli destacó públicamente la pavimentación de Balbín entre las obras viales de su gestión.
En aquella oportunidad, señaló: “Recientemente abrimos los sobres para la pavimentación de calle Balbín, entre J.J. Paso y Grierson”, y describió el proyecto como diez cuadras de hormigón.
Sin embargo, mientras la obra era presentada como un avance de infraestructura, los problemas estructurales vinculados con las cloacas y los desagües del sector todavía no estaban resueltos.
El reclamo por cloacas y desagües ya estaba planteado en 2023
El 23 de noviembre de 2023, pocas semanas antes del cambio de gobierno, ingresó al Concejo Municipal una Minuta de Comunicación presentada por la entonces concejala Andrea Ochat.
El pedido solicitaba al Departamento Ejecutivo el proyecto técnico destinado a resolver los sistemas de desagües y la red cloacal del sector beneficiado con el pavimento de calle Balbín.
El dato resulta relevante porque demuestra que la necesidad de resolver esas cuestiones ya había sido planteada antes del 10 de diciembre de 2023, cuando Pablo Pinotti asumió la Intendencia.
En 2024 el Municipio decidió frenar la continuidad de la obra
Frente a esa situación, durante 2024 el Municipio resolvió no continuar con la pavimentación en las condiciones existentes, al considerar que hacerlo podía generar un nuevo perjuicio para los recursos públicos.
La decisión fue comunicada a los vecinos y a los medios, además de ser explicada en reuniones con los frentistas.
Desde entonces, el Municipio avanzó con los estudios y proyectos necesarios para resolver las dificultades estructurales del sector.
Actualmente, el relevamiento topográfico de calle Balbín está terminado y el Municipio cuenta con un proyecto de desagüe hídrico que contempla una intervención integral sobre la calle.
También se encuentra terminado el proyecto de cloacas para el sector.
De esta manera, están definidos los proyectos técnicos correspondientes a las obras que deberían ejecutarse antes de avanzar con el pavimento.
El paso siguiente será conseguir los recursos necesarios y ejecutar esas obras.
La secuencia planteada es: primero cloacas y solución hídrica; después, pavimento.
Cómo será la devolución del dinero a los vecinos
El proyecto enviado al Concejo establece además una medida concreta para los frentistas que abonaron por una obra que finalmente no se ejecutará en determinados sectores.
En el tramo comprendido entre Grierson y Vera Peñaloza, donde no existe avance de obra, se propone devolver el 100% de lo recaudado a cada contribuyente.
En el sector comprendido entre J. J. Paso y Grierson, se plantea devolver el 100% de lo abonado por los contribuyentes correspondiente a los 208 metros que quedaron sin ejecutar.
Los 412 metros que ya fueron realizados quedan fuera del padrón de devolución.
Además, el proyecto contempla que sobre los montos a reintegrar se calculen los intereses correspondientes hasta el momento efectivo del reintegro.
Así, la iniciativa busca formalizar la baja de una obra cuya continuidad había sido descartada en 2024 y, al mismo tiempo, establecer el mecanismo para ordenar la devolución de los recursos a los vecinos.
La premisa del Municipio: corregir ahora para no pagar dos veces
La definición sobre calle Balbín fue adoptada en 2024: no continuar con una obra que, bajo las condiciones existentes, podía obligar posteriormente a romper el pavimento para ejecutar las cloacas y resolver los desagües.
Ahora, una vez establecido el mecanismo para devolver los recursos a los vecinos, esa decisión podrá formalizarse administrativamente ante el Concejo Municipal.
El Municipio cuenta actualmente con los proyectos de cloacas y desagües. El próximo paso será gestionar los recursos para llevar adelante esas obras.
Después llegará la pavimentación de Balbín.
No al revés.
La actual gestión sostiene que de esta manera se hace cargo de una obra heredada, transparenta la situación, mantiene informados a los vecinos, devuelve los recursos correspondientes y ordena una intervención que debe realizarse de manera integral.
La premisa planteada es evitar una situación en la que primero se pavimente y después haya que romper el pavimento para ejecutar infraestructura que todavía falta.
Con información de Prensa Municipalidad de Sunchales