Economía
Aumento por decreto a privados: será de entre 6 mil y 9 mil pesos en tres cuotas entre enero y marzo
El aumento, que terminará de definirse en los próximos días, será «como anticipo de paritarias» y tendrá carácter remunerativo.
El aumento salarial por decreto que otorgará el gobierno de Alberto Fernández se dividirá en tres pagos en enero, febrero y marzo, y será remunerativo. El monto, que el equipo económico sitúa entre $6.000 y $9.000 terminará de definirse esta semana con encuentros que los funcionarios mantendrán con cámaras empresarias.
Según adelantó el periodista Mariano Martín en ámbito.com, «la suba, planificada para integrar el salario y servir de base para la reapertura de negociaciones salariales, forma parte de una de las principales promesas de campaña de Alberto Fernández y tiene como objetivos apuntalar el poder adquisitivo sobre todo de los sectores más postergados y golpeados por el desfasaje entre la inflación y sus ajustes salariales, y dinamizar el consumo como método de reactivación de la economía».
Los negociadores del incremento explicaron que el decreto que le dará origen y sustento legal establecerá un monto único a ser fraccionado en tres partes iguales para su liquidación completa en el primer trimestre del año. Así, dijeron, será «remunerativo, progresivo y acumulativo» en alusión a la forma de computar cada pago respecto del anterior.
Tal como se preveía el aumento será «como anticipo de paritarias» y operará como disparador de negociaciones anticipadas en los casos en que los empleadores estuvieran en condiciones de mejorar el pago decretado. De ese modo, las actividades económicas más golpeadas deberán integrar como mínimo la suma resuelta por el Ejecutivo pero en el resto las paritarias actuarán como escenario para tomar esa base y proyectarla.
La CGT y las dos versiones de la CTA escucharon la semana pasada de boca del Gabinete nacional aspectos del aumento. Fue durante una reunión en la Casa Rosada que contó con la participación del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, los ministros de Trabajo, Claudio Moroniy de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y del secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz. Por el lado del sindicalismo acudió una veintena de dirigentes entre los que se encontraban los dos co-titulares de la CGT, Héctor Daer y Carlos Acuña, y los referentes de las dos CTA, Hugo Yasky (de los Trabajadores) y Ricardo Peidró (Autónoma).
El fin de semana Moroni precisó que la medida apuntará a que «los sectores que perdieron poder adquisitivo recuperen lo más que puedan» y que el decreto será «un piso de la negociación salarial». En una entrevista con Toma y Daca por AM 750 ratificó, de ese modo, que no habrá un congelamiento de las paritarias como el que había ideado parte de la «mesa chica» de la CGT como contraprestación por el decreto.
El ministro admitió, además, que para hacer efectivo el decreto hará falta establecer un acuerdo de precios y salarios con los empresarios. «Si la suba se traslada a precios no habrá servido de nada», reconoció. Según Moroni en la gestión de Fernández «las políticas de precios y salarios tienen que ser convergentes». Con ese fin los funcionarios buscarán, a partir del dictado de la norma, reunir a empresarios y a sindicalistas para definir este año un sendero para las negociaciones salariales y asegurarse que no habrá una disparada de los precios ni un «colchón» por parte de sectores con peso propio en la cadena de valor.
En el sector empresario habían manifestado voluntad para tratar de alcanzar un consenso respecto del monto decretado pero en algunos casos, como en la Unión Industrial Argentina (UIA) aclararon que el pago quedaría supeditado a que el Gobierno por su parte estableciera líneas de crédito blandas para poder afrontarlo.
Fuente: Minuto Uno
Economía
Dos de cada tres argentinos se quedan sin dinero antes del día 20: crece el endeudamiento familiar
Un relevamiento nacional advierte que la mayoría de los hogares no logra llegar a fin de mes con sus ingresos y recurre al crédito para cubrir gastos básicos.
La situación económica golpea especialmente a la clase media: más de la mitad de los hogares de ese sector agota sus ingresos antes de terminar el mes y casi la mitad contrajo deudas en los últimos seis meses.
Cada vez cuesta más llegar a fin de mes
Según el Monitor de Opinión Pública (MOP) de septiembre, elaborado por la consultora Zentrix, dos de cada tres argentinos se quedan sin dinero a más tardar el día 20 de cada mes. Además, casi cuatro de cada diez agotan sus ingresos durante la primera quincena.
El relevamiento señala que solamente el 34% logra llegar a fin de mes con sus recursos, mientras que apenas el 9,8% tiene capacidad de ahorro.
En ese contexto, el 56,2% de los encuestados se endeudó durante los últimos seis meses. Entre quienes recurrieron al crédito, el 55,1% destinó el dinero a gastos básicos, el 21,3% a tarifas y servicios y el 11,8% a la compra de bienes durables.
Los resultados muestran que, para muchas familias, los préstamos dejaron de ser una herramienta para compras extraordinarias y pasaron a utilizarse para cubrir necesidades cotidianas.
La clase media también recurre al crédito para pagar servicios
El deterioro del poder adquisitivo y el aumento de los gastos fijos profundizan las dificultades de los hogares de ingresos medios.
De acuerdo con Zentrix, el 51,4% de los hogares de clase media agota sus ingresos antes de terminar el mes, mientras que el 47,1% contrajo deudas en el último semestre.
Uno de los datos destacados es que el 29% de los hogares de clase media que tomó deuda lo hizo para pagar tarifas y servicios. La proporción fue del 18,2% en la clase baja y del 4,7% en la clase alta.
Además, el 45,6% de los hogares de clase media que se endeudaron utilizó esos recursos para cubrir necesidades esenciales, como alimentación y salud.
La consultora advirtió que esta dinámica puede generar un círculo difícil de romper: las deudas contraídas para completar un mes deben pagarse con los ingresos del siguiente, reduciendo el dinero disponible y aumentando el riesgo de solicitar nuevos préstamos.

Los salarios pierden frente a la inflación
La percepción sobre los ingresos también refleja el deterioro económico. En septiembre, el 81,8% de los consultados consideró que sus salarios no lograban superar la inflación.
Según el informe, esa evaluación negativa se mantiene por encima del 81% desde marzo y alcanzó un máximo del 87,4% en julio.
Las dificultades son aún más pronunciadas entre los sectores de menores ingresos. En la clase baja, el 59,6% de los hogares no consigue sostener sus gastos más allá del día 15 y el 83,3% agota sus recursos antes del día 20.
En ese segmento, solamente el 0,9% logra ahorrar y el 68,1% contrajo deudas recientemente. Entre quienes se endeudaron, el 65,5% destinó el dinero a necesidades básicas.
En cambio, entre los hogares de clase alta, el 20% se queda sin ingresos antes de finalizar el mes y el 61,9% consigue ahorrar. En ese sector, el 63,4% de quienes tomaron deuda utilizó el financiamiento para adquirir bienes durables.
Los menores de 40 años, entre los más afectados
El relevamiento también identificó dificultades importantes entre los argentinos menores de 40 años.
En ese grupo, el 72% agota sus ingresos antes del día 20, apenas el 3% consigue ahorrar y el 60,9% solicitó financiamiento durante los últimos seis meses.
La escasa capacidad para reservar dinero aumenta la exposición ante gastos imprevistos y limita las posibilidades de afrontar nuevas obligaciones financieras.
Qué opinan sobre la intervención del Estado
Frente al crecimiento del endeudamiento y las dificultades para pagar, el 67% de los encuestados consideró necesaria alguna participación del Estado.
Entre quienes respaldaron una intervención, el 61,3% se inclinó por regular las condiciones y el otorgamiento de préstamos. Otro 23,6% prefirió mecanismos de refinanciación mediante el Banco Central, mientras que el 7,5% apoyó la condonación legal de las deudas.
Según Zentrix, los resultados reflejan una mayor inclinación hacia reglas que permitan acceder a financiamiento en condiciones sostenibles, antes que hacia un perdón generalizado de las obligaciones.
Una economía que también se mide por cuánto dura el sueldo
El informe encontró que el 61,5% de los encuestados evaluó negativamente la situación económica del país, mientras que el 39,3% calificó como mala su propia situación financiera.
La mirada crítica sobre la economía nacional alcanzó al 70,7% de los sectores de menores ingresos, al 56,5% de la clase media y al 42,9% de los hogares de mayores ingresos. Entre los menores de 40 años, llegó al 69,1%.
La conclusión del relevamiento apunta a una dificultad que va más allá del monto de los salarios: cada vez importa más cuántos días alcanza el dinero para cubrir los gastos del hogar.
Cuando el crédito se utiliza para pagar alimentos, servicios y otras necesidades habituales, puede aliviar el presupuesto en el corto plazo, pero las cuotas trasladan parte de esa presión al mes siguiente y pueden profundizar el endeudamiento familiar.
Con información de Contexto Tucumán
Economía
La inflación mayorista pegó un salto en septiembre: el petróleo y el gas empujaron los precios al 3,2%
Los precios mayoristas volvieron a acelerarse en septiembre y encendieron una señal de alerta sobre los costos de producción en Argentina. Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el índice aumentó 3,2% en un mes, impulsado principalmente por la suba del petróleo y el gas.
El incremento fue 1,1 puntos porcentuales superior al de agosto, cuando el indicador había marcado un 2,1%. De esta manera, los precios mayoristas acumularon un aumento del 22,8% entre enero y septiembre y del 29,2% interanual.
El petróleo y el gas explicaron la mayor parte de la suba
Uno de los factores centrales fue el fuerte aumento del petróleo crudo, que registró una variación mensual del 15% y una suba interanual del 67,7%, según los datos difundidos.
Dentro de los productos nacionales, el rubro petróleo crudo y gas tuvo la mayor incidencia en el índice general, con 1,43 puntos porcentuales. Detrás se ubicaron:
- Productos agropecuarios: 0,30 puntos porcentuales.
- Productos refinados del petróleo: 0,28 puntos.
- Alimentos y bebidas: 0,20 puntos.
- Sustancias y productos químicos: 0,16 puntos.
La evolución del mercado energético estuvo vinculada con la incertidumbre y las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, que presionaron sobre los precios internacionales del petróleo.
Los productos nacionales aumentaron más que los importados
El informe del INDEC también mostró una diferencia marcada entre los bienes nacionales y los importados.
Durante septiembre, los productos nacionales subieron un 3,4%, mientras que los importados aumentaron un 0,4%.
La diferencia refleja el peso que tuvieron los movimientos de precios internos, especialmente los relacionados con la energía, sobre el resultado general del índice mayorista.
La inflación mayorista volvió a acelerar después de varios meses
La evolución mensual había mostrado una desaceleración entre abril y julio. En abril, el índice había subido un 5,2%; en mayo, un 2,5%; en junio, un 1,1%; y en julio, un 0,8%.
La tendencia cambió en agosto, con un aumento del 2,1%, y se profundizó en septiembre, cuando llegó al 3,2%.
Otros indicadores mayoristas también registraron incrementos: el Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB) avanzó un 3,4%, mientras que el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP) subió un 3,8%.
En este último indicador, los productos primarios aumentaron un 7,9% y los manufacturados y la energía eléctrica, un 2,1%.
¿Puede repercutir en los precios que pagan los consumidores?
La aceleración mayorista refleja mayores costos en distintos sectores de la producción. Sin embargo, estos aumentos no se trasladan de manera automática ni inmediata a los precios de las góndolas.
El impacto sobre los consumidores dependerá de la evolución de los costos, las estrategias comerciales y las condiciones del mercado durante los próximos meses.
Con información de Cadena 3
Economía
La inflación de septiembre fue del 1,9% y una familia necesitó más de $1,6 millones para no ser pobre
El INDEC informó que los precios aumentaron un 1,9% durante septiembre y que la inflación acumulada en 2026 llegó al 23,6%. En los últimos 12 meses, la suba fue del 33,4%. Además, la Canasta Básica Total superó los $1,6 millones para una familia tipo.
La inflación de septiembre fue del 1,9%, según informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El índice mostró una aceleración de 0,2 puntos porcentuales respecto de agosto, cuando había sido del 1,7%.
Con este resultado, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló un incremento del 23,6% en los primeros nueve meses de 2026, mientras que la variación interanual alcanzó el 33,4%.
Vivienda y servicios, entre los rubros que más aumentaron
La división que registró la mayor suba mensual fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles.
También se ubicaron por encima del promedio general Educación, con un 3%; Comunicación, con un 2,5%; Salud, con un 2,4%; y Alimentos y bebidas no alcohólicas, con un 2%.
En cambio, Restaurantes y hoteles tuvo un aumento del 1,1%, mientras que Prendas de vestir y calzado registró una variación del 1,4%. Ambos rubros estuvieron entre los de menores incrementos del mes.
Los precios estacionales subieron un 2,9%
Al observar las categorías del IPC, los precios estacionales encabezaron las subas, con un incremento del 2,9%, impulsado principalmente por verduras, tubérculos y legumbres.
Los precios regulados aumentaron un 2,3%, con incidencia de los ajustes en gas, electricidad y cuotas de medicina prepaga.
Por su parte, la inflación núcleo —que excluye los componentes estacionales y regulados— fue del 1,7%.
La diferencia también se reflejó entre bienes y servicios: los bienes aumentaron un 1,7%, mientras que los servicios subieron un 2,4%.
Cómo se comportó la inflación por regiones
En la comparación regional, el Gran Buenos Aires y la región Pampeana registraron las mayores variaciones, ambas del 2%.
El Noroeste y Cuyo tuvieron una suba del 1,9%, igual al promedio nacional. En tanto, el Noreste registró un 1,7% y la Patagonia presentó el menor incremento, con un 1,4%.
Cuánto necesitó una familia para no ser pobre
El INDEC también informó los valores de las canastas básicas correspondientes a septiembre. Una familia tipo de cuatro integrantes necesitó $1.632.505 para no quedar por debajo de la línea de pobreza.
En tanto, para no caer en la indigencia, ese mismo grupo familiar necesitó $738.690 durante el mes.
Para una persona adulta, los valores fueron de $528.319 para la Canasta Básica Total, utilizada para determinar la línea de pobreza, y $239.058 para la Canasta Básica Alimentaria, que establece la línea de indigencia.
En comparación con agosto, ambas canastas registraron un incremento del 1,7% en el cálculo individual.
En lo que va de 2026, la Canasta Básica Total acumuló una suba del 24,7%, mientras que la Canasta Básica Alimentaria aumentó un 25,3%.
Con información de Contexto Tucumán
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