Economía
Cae la venta de autos 0 km en Argentina: la financiación pierde fuerza y preocupa al sector
Las ventas de vehículos nuevos registraron una baja cercana al 10% durante el primer semestre de 2026. Especialistas atribuyen la caída al elevado costo de mantener un auto y a la pérdida del poder adquisitivo de las familias.
El mercado automotor argentino cerró el primer semestre de 2026 con una caída del 9,9% en la venta de autos 0 km, un resultado que quedó por debajo de las expectativas del sector.
Según datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), entre enero y junio se comercializaron 294.181 vehículos nuevos, mientras que las operaciones financiadas también retrocedieron respecto al mismo período del año pasado.
La financiación también cayó
Durante el primer semestre se concretaron 139.217 operaciones mediante financiación, lo que representó el 47,3% del total de ventas.
Sin embargo, esa cifra implica una disminución del 10,8% en comparación con el mismo período de 2025, cuando se habían financiado 156.012 vehículos.
Aunque el sector mantiene expectativas de una recuperación durante la segunda mitad del año, ya descarta igualar el volumen de ventas alcanzado en 2025.
Los autos usados también muestran una baja en los créditos
La financiación de vehículos usados continúa siendo aún más reducida.
Entre enero y junio se financiaron 55.468 unidades, un 27,4% menos que en igual período del año anterior.
En ese mismo lapso se realizaron 891.628 transferencias de autos usados, por lo que apenas el 6,2% de las operaciones se concretó mediante créditos.
¿Por qué cada vez se financian menos autos?
Para el analista económico Darío Rubinsztein, la principal explicación está en el incremento del costo total que implica tener un vehículo.
Si bien muchas terminales ofrecen tasas promocionales, el especialista advirtió que al sumar seguros, gastos administrativos y otros cargos, el Costo Financiero Total (CFT) termina siendo mucho más elevado de lo que inicialmente perciben los compradores.
Además, señaló que mantener un automóvil nuevo puede representar un gasto mensual de entre $600.000 y $900.000, considerando patente, seguro, combustible y cochera, sin incluir la cuota del préstamo.
El poder adquisitivo condiciona las decisiones
Rubinsztein sostuvo que para una familia con ingresos cercanos a $3 millones mensuales, destinar una parte importante del presupuesto al automóvil resulta cada vez más difícil, especialmente cuando existen otras obligaciones financieras, como deudas con tarjetas de crédito.
En este contexto, muchas personas que desean renovar su vehículo optan por esperar un mejor escenario económico o utilizar ahorros propios en lugar de asumir una nueva deuda.
El especialista concluyó que, mientras no se recupere el poder de compra de los salarios, el mercado de créditos prendarios continuará mostrando un nivel de actividad reducido.
Con información de La Nación