Economía
“El 20 es fin de mes”: almaceneros alertan por el avance de la “compra hormiga” y el deterioro del poder adquisitivo
El vicepresidente de la Federación Almaceneros de la República Argentina, Fernando Savore, advirtió sobre una fuerte retracción del consumo en comercios de cercanía y aseguró que muchas familias llegan con dificultades a fin de mes, en un contexto marcado por la inflación y los salarios rezagados.
El vicepresidente de la Federación Almaceneros de la República Argentina, Fernando Savore, advirtió sobre una fuerte retracción del consumo en comercios de cercanía y aseguró que muchas familias llegan con dificultades a fin de mes, en un contexto marcado por la inflación y los salarios rezagados.
“El 20 es fin de mes”, resumió Savore al describir la situación que atraviesan numerosos hogares argentinos y el impacto directo que esto tiene en las ventas de almacenes y pequeños comercios.
Comercios con menos ventas y consumidores más cautelosos
Según explicó el dirigente, los comerciantes buscan constantemente promociones y mejores precios para sostener las ventas, aunque remarcó que el principal problema continúa siendo la pérdida del poder adquisitivo.
“Cuando no hay plata, no hay plata”, expresó al analizar la situación actual del consumo.
Savore sostuvo que la preocupación es compartida por almaceneros de distintas provincias del país, quienes coinciden en que las ventas se encuentran “demasiado pausadas”.
La “compra hormiga”, cada vez más frecuente
Uno de los fenómenos que más preocupa al sector es el crecimiento de la denominada “compra hormiga”, una modalidad en la que los clientes adquieren únicamente productos indispensables para una sola comida o para el día.
“El cliente compra un paquete de fideos, puré de tomate y queso rallado, paga y se va”, ejemplificó Savore.
Además, señaló que muchos consumidores reemplazan primeras marcas por opciones más económicas para poder sostener el gasto mensual.
Los lácteos, entre los productos más afectados
El referente de la Federación Almaceneros indicó que el rubro lácteo es uno de los más golpeados por la caída del consumo debido a los incrementos acumulados en los precios durante los últimos meses.
“La leche fluida todavía se vende, pero productos como yogures o postres prácticamente dejaron de comprarse”, afirmó.
Según explicó, las subas en alimentos continúan avanzando mientras los salarios no logran acompañar el ritmo inflacionario.
Comercios que adaptan estrategias para sostener las ventas
Frente a este escenario económico, muchos almacenes comenzaron a modificar sus estrategias comerciales y ofrecen productos fraccionados o en presentaciones más pequeñas para facilitar el acceso de los consumidores.
Savore comentó que algunos comerciantes venden legumbres en paquetes reducidos de 400 gramos para abaratar costos y ajustarse a las posibilidades reales de compra de los clientes.
Finalmente, el dirigente sostuvo que gran parte de los ingresos familiares se destinan actualmente al pago de servicios, transporte, alquileres y otras obligaciones fijas, lo que obliga a resignar consumos.
“Con un paquete de fideos de medio kilo que cuesta mil pesos pueden comer dos o tres personas”, concluyó.
Con información de El Perfil