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Lácteos Verónica podría reabrir su planta de Lehmann tras diez meses parada: qué falta para volver a producir

La empresa negocia un acuerdo con la firma cordobesa Santa Clara para elaborar leche en polvo y, posiblemente, dulce de leche. La planta tiene 112 trabajadores, que llevan meses sin cobrar, mientras la compañía enfrenta una deuda cercana a los $120.000 millones.

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Foto: Lácteos Verónica negocia reactivar su planta de Lehmann

Después de casi diez meses sin actividad, la planta de Lácteos Verónica en Lehmann podría volver a producir. La empresa mantiene conversaciones con Santa Clara, una firma láctea de Córdoba, para avanzar con un acuerdo que permitiría utilizar las instalaciones santafesinas para elaborar productos destinados a esa compañía.

La alternativa fue comunicada a los trabajadores por el gerente de la fábrica, Santiago Meyer. Según lo informado, se analiza producir leche en polvo y posiblemente dulce de leche mediante un contrato de producción a fasón, una modalidad en la que una empresa elabora productos por encargo para otra.

Sin embargo, las negociaciones todavía no significan que la reapertura esté confirmada. Quedan por definir las condiciones del acuerdo, la puesta a punto de los equipos y la cantidad de empleados que podrían regresar a sus puestos.

Qué se sabe sobre el posible regreso de la actividad

El esquema en estudio permitiría que Santa Clara aporte la producción por encargo y que Verónica ponga a disposición la infraestructura de su establecimiento de Lehmann y parte de su personal.

Antes de comenzar, sería necesario realizar tareas de mantenimiento y acondicionamiento de los equipos, además de recuperar servicios esenciales para el funcionamiento de la fábrica.

La planta cuenta con 112 trabajadores, pero todavía no está definido cuántos serían convocados ni bajo qué condiciones. Otro de los principales interrogantes es cómo se resolverá el pago de los salarios adeudados.

La posibilidad genera expectativas entre los empleados, aunque la prolongada crisis y los intentos anteriores de reactivar la producción alimentan la cautela.

Diez meses de parálisis y salarios adeudados

La crisis de Lácteos Verónica afectó a sus tres establecimientos industriales santafesinos, ubicados en Lehmann, Suardi y Clason. La falta de actividad y los incumplimientos salariales golpearon a los trabajadores y también repercutieron sobre proveedores y productores tamberos.

Según la información publicada, los empleados cobraron por última vez en febrero y arrastran atrasos salariales desde 2025. Muchos debieron buscar otras actividades para sostener a sus familias.

Durante 2025 se habían acordado esquemas de producción para terceros que buscaban mantener la elaboración de leche en polvo, pero no lograron sostenerse en el tiempo. La situación se agravó y, hacia fines de ese año, se interrumpieron las actividades.

La crisis también alcanzó a los tambos que abastecían a la empresa, varios de los cuales comenzaron a reclamar importantes deudas por la materia prima entregada.

Una deuda que supera los $118.000 millones

Fundada en 1923, Lácteos Verónica fue durante décadas una de las empresas tradicionales de la industria láctea argentina. En sus mejores años llegó a procesar más de un millón de litros de leche por día y a exportar a distintos mercados internacionales.

Pero el deterioro financiero terminó afectando toda su estructura productiva. En agosto de 2026, la compañía solicitó la apertura de un concurso preventivo de acreedores para intentar reorganizar sus compromisos.

De acuerdo con los balances citados en la información publicada, al 30 de junio de 2026 la empresa registraba activos por $109.234 millones y pasivos por $118.496 millones, con un patrimonio neto negativo superior a los $9.200 millones.

Además, acumulaba más de 2.900 cheques rechazados por un monto superior a los $11.200 millones y una deuda bancaria cercana a los $4.745 millones.

La conducción de la compañía atribuyó la crisis a factores como la caída del consumo, el incremento de los costos fijos, las dificultades de financiamiento y la falta de capital de trabajo para comprar leche cruda.

Qué ocurre con las plantas de Suardi y Clason

Mientras se analiza una posible reactivación en Lehmann, la empresa también negocia la transferencia de sus otras dos plantas.

Según la información difundida, antes de solicitar el concurso preventivo había firmado acuerdos de compraventa por 15,5 millones de dólares: el establecimiento de Clason fue comprometido a Lacterra por US$ 9 millones, mientras que el de Suardi se acordó con Copalac por US$ 6,5 millones.

Las operaciones contemplan pagos en cuotas y compromisos relacionados con la continuidad de la actividad industrial y del personal. Sin embargo, las transferencias todavía requieren autorización judicial, por lo que no pueden considerarse definitivamente cerradas.

La planta de Lehmann quedó fuera de esas negociaciones y ahora aparece como una posible vía para recuperar parte de la actividad de la histórica empresa santafesina.

Por el momento, el eventual acuerdo con Santa Clara representa una posibilidad de reactivación, pero su concreción dependerá de las condiciones que se negocien y de cómo se resuelvan las cuestiones laborales y operativas pendientes.

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