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Sergio Aladio llevó a Estados Unidos una propuesta para la Argentina: por qué la confianza también puede atraer inversiones
El dirigente de los camioneros de Santa Fe expuso en una escuela de negocios de Phoenix y defendió los acuerdos entre empresas y trabajadores como una herramienta para impulsar la producción, generar previsibilidad y sostener proyectos a largo plazo.
¿Qué necesita un país para atraer inversiones y conseguir que permanezcan en el tiempo? Para Sergio Aladio, presidente de la Fundación Centro de Estudios e Investigación del Trabajo (Fuceit) y dirigente de los camioneros de Santa Fe, la respuesta no se limita al capital, la tecnología o los beneficios impositivos: también depende de la confianza entre empresarios, trabajadores e instituciones.
El planteo fue presentado en la Thunderbird School of Global Management, en Phoenix, Arizona, durante una exposición ante docentes, estudiantes, empresarios y referentes sociales y políticos de la región.
La confianza como parte del desarrollo económico
Aladio sostuvo que, además de la infraestructura tradicional —como rutas, puertos, energía y conectividad—, existen otros factores que pueden influir en la continuidad de las inversiones: reglas claras, negociación, capacitación laboral y cumplimiento de los acuerdos.
Desde esa perspectiva, consideró que las relaciones entre empresas y trabajadores no deben entenderse únicamente como una disputa de intereses, sino también como una oportunidad para construir condiciones que permitan sostener la actividad productiva.
El dirigente señaló que las empresas necesitan competitividad y previsibilidad, mientras que los trabajadores buscan ingresos, estabilidad, formación y condiciones laborales dignas. Para él, el desafío consiste en generar mecanismos que permitan compatibilizar esas necesidades.
Qué relación tiene con las inversiones en Argentina
Durante su presentación, Aladio vinculó esta mirada con las oportunidades que enfrenta el país en sectores como energía, minería, agroindustria y logística. También mencionó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y las posibilidades de integración productiva con Estados Unidos.
Según su planteo, los incentivos económicos y las garantías jurídicas pueden facilitar la llegada de capitales, pero no aseguran por sí solos que los proyectos se mantengan. La capacidad de construir acuerdos y resolver diferencias también puede ser importante para dar continuidad a la producción.
La experiencia de Santa Fe como ejemplo
El dirigente tomó como referencia el transporte de cargas y la logística vinculados al complejo agroexportador del Gran Rosario, una actividad que requiere coordinación entre empresas, trabajadores e instituciones.
A partir de esa experiencia, defendió la negociación, la capacitación, la protección laboral y el respeto por los compromisos como herramientas que pueden contribuir al funcionamiento del sistema productivo.
También planteó que este enfoque podría servir para vincular las distintas economías regionales argentinas, desde la energía de la Patagonia y la minería del norte hasta la industria del centro del país y la producción agroexportadora santafesina.
Una propuesta para administrar los conflictos
Aladio no presentó la confianza como una forma de eliminar las diferencias entre empresarios y trabajadores. Su argumento fue que los desacuerdos pueden gestionarse mediante instituciones y reglas capaces de evitar que cada conflicto paralice la actividad.
La exposición propuso así una mirada sobre las relaciones laborales como parte de una estrategia de desarrollo económico: construir acuerdos, anticipar problemas y generar condiciones para que las inversiones y el empleo puedan sostenerse a largo plazo.
Con información de Rosario3.com