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🌐 Australia marca un antes y un después: prohíbe las redes sociales a menores de 16 años desde este miércoles
Australia se prepara para dar un paso histórico en la regulación digital: a partir de este miércoles entrará en vigencia la prohibición total del uso de redes sociales para menores de 16 años, una medida inédita a nivel mundial que busca proteger la salud mental de niños y adolescentes.
La ley, aprobada por el Parlamento en noviembre de 2024, obliga a las plataformas a eliminar o desactivar las cuentas existentes de usuarios menores de esa edad y bloquear la creación de nuevos perfiles. Pero lo más revolucionario es su enfoque: invierte la carga de la prueba, responsabilizando directamente a las empresas tecnológicas.
El especialista en educación y fundador de la Red Educativa Itínere, Darío Álvarez Klar, destacó que se trata de una decisión “muy grande y muy buena”, ya que apunta a una problemática global: el impacto del uso excesivo de pantallas sobre la salud emocional de los jóvenes.
🔍 La clave: responsabilidad plena para las plataformas
Álvarez Klar explicó que la norma no demoniza la tecnología, sino que reconoce que los adolescentes carecen de la madurez para administrar su consumo digital.
“Ya no podemos esperar que un joven dimensione las consecuencias”, afirmó.
Por eso, la ley establece una obligación contundente:
“Es tu problema —empresa— determinar que no haya menores de 16 años dentro de tu red. Si no lo controlás, vas a ser sancionado.”
Las multas pueden alcanzar los 49,5 millones de dólares australianos, una cifra capaz de presionar incluso a las compañías más grandes del mundo.
🧠 Salud mental: por qué se fijó el límite en los 16 años
El especialista remarcó que la franja entre 14 y 16 años es crítica. Estudios recientes detectaron un aumento marcado de trastornos vinculados al uso intensivo de redes sociales:
ansiedad, depresión, baja autoestima, miedo social, presión por los “likes” y fenómenos emocionales más profundos, como la anhedonia —el desinterés por las actividades que antes generaban placer—.
Según Álvarez Klar, los adolescentes “no pueden regular solos” el consumo digital, y las plataformas están diseñadas precisamente para estimular la adicción.
🏫 El rol clave de las familias y las escuelas
Más allá de la ley, el especialista subrayó que la solución requiere una gestión activa en el hogar y en las instituciones educativas. En su red escolar detectaron estudiantes con 5 a 6 horas diarias de uso exclusivamente para redes.
Y demostraron que regular el consumo —no prohibirlo del todo— y aumentar las actividades deportivas produce un notable descenso en la necesidad compulsiva de estar conectados.
🛡️ Una ley que busca proteger antes que castigar
Álvarez Klar comparó la normativa con las regulaciones de alimentos que buscan evitar daños futuros en la población.
“Australia hace lo mismo: legisla para prevenir consecuencias emocionales que después lamentamos”, afirmó.
Sobre los mecanismos de verificación de edad, reconoció que siempre existirá la posibilidad de “burlar” las normas, pero destacó que la ley resguarda especialmente a las familias que sí desean proteger a sus hijos.
Por Móvil Quique con información de Cadena 3