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El Niño podría ser el más intenso desde 1950: qué detectaron los satélites y qué puede pasar en Argentina

Las observaciones de la NASA muestran un fuerte calentamiento del océano Pacífico y cambios en el nivel del mar. La NOAA estima en un 83% la probabilidad de que el episodio alcance una intensidad histórica durante el período octubre-diciembre de 2026.

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Foto: El Niño 2026: los satélites monitorean los cambios en el océano Pacífico

El fenómeno climático El Niño continúa fortaleciéndose y podría alcanzar una intensidad excepcional, según las últimas proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).

Un informe difundido el 8 de octubre por el organismo estadounidense señaló que existe un 83% de probabilidad de que el evento supere la intensidad de los episodios registrados desde 1950, tomando como referencia el período de octubre a diciembre de 2026. Se trata de un pronóstico, no de una certeza sobre cómo evolucionará el fenómeno.

En paralelo, la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) sigue los cambios del océano mediante satélites que permiten observar las temperaturas superficiales, las variaciones del nivel del mar y las modificaciones en el color del agua.

Las señales que aparecen en el océano Pacífico

Las observaciones satelitales permiten identificar varios indicadores relacionados con el desarrollo de El Niño.

1. Aguas más cálidas de lo habitual

El calentamiento de las aguas del Pacífico ecuatorial es una de las señales principales. En determinadas zonas del océano se registran anomalías térmicas importantes, que aportan energía y humedad a la atmósfera y pueden modificar los patrones de circulación.

2. Cambios en el nivel del mar

Los satélites también detectan elevaciones de la superficie oceánica en sectores del Pacífico. Estos cambios se relacionan, entre otros factores, con la expansión del agua más cálida y con el desplazamiento de grandes masas oceánicas conocidas como ondas Kelvin.

3. Modificaciones en el color del agua

Las observaciones del satélite PACE muestran cambios en la concentración de clorofila, un indicador relacionado con la presencia de fitoplancton. La disminución de estos organismos microscópicos en algunas áreas puede afectar la cadena alimentaria marina.

La NASA analiza estas señales en conjunto para comprender cómo evoluciona el fenómeno y mejorar el seguimiento de sus posibles consecuencias.

¿Qué consecuencias puede tener El Niño en Argentina?

El Niño altera la circulación atmosférica y puede modificar la distribución de las lluvias. En Argentina, sus efectos dependen de la región, la época del año y la intensidad del episodio.

Entre los impactos que requieren seguimiento se encuentran:

  • Lluvias abundantes y posibles inundaciones en zonas donde se intensifiquen las precipitaciones.
  • Crecidas de ríos y cursos de agua, según las lluvias acumuladas y las condiciones de cada cuenca.
  • Consecuencias para el campo, tanto por el exceso de agua como por cambios en las condiciones de producción.
  • Alteraciones en los patrones climáticos, que pueden afectar distintas actividades económicas y la planificación de emergencias.

Sin embargo, una mayor intensidad de El Niño no significa que todas las localidades vayan a registrar lluvias extremas. Para conocer los riesgos concretos en cada zona es necesario consultar los pronósticos y las alertas meteorológicas oficiales.

Un fenómeno bajo vigilancia

La NASA mantiene el monitoreo satelital del Pacífico, mientras que la NOAA actualiza sus proyecciones sobre la evolución de El Niño.

La intensidad que alcance el fenómeno durante los próximos meses será un factor importante para anticipar posibles alteraciones climáticas. El seguimiento de las lluvias, los niveles de los ríos y los avisos oficiales será clave para evaluar el impacto en Argentina.

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