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Polémica en Santiago del Estero por la construcción de una gigantesca estatua de San La Muerte
La construcción de una enorme imagen de San La Muerte en la zona de La Bajada, en Departamento Banda, generó un fuerte debate entre vecinos, referentes religiosos y especialistas.
La estructura, ubicada a la vera de la Ruta 1, se levanta dentro de un predio denominado “Santuario de Sanación y Liberación para los Hijos de Dios” y rápidamente despertó repercusiones por sus dimensiones y su fuerte impacto visual.
Una figura que divide opiniones
Mientras algunos vecinos y devotos consideran que la imagen representa protección y fe popular, otros expresaron preocupación y rechazo por el avance de este tipo de prácticas religiosas.
Según versiones locales, la obra estaría vinculada a un hombre identificado como Daniel Quintero, conocido en la zona como “sanador”.
Sin embargo, el foco del debate pasó rápidamente de la construcción en sí al crecimiento de expresiones de religiosidad popular en sectores atravesados por dificultades económicas, enfermedades y situaciones de vulnerabilidad.
El crecimiento del culto a San La Muerte
Especialistas remarcan que el culto a San La Muerte tiene fuerte presencia en provincias del norte argentino y el Litoral, además de países vecinos como Paraguay y Brasil.
Para muchos creyentes, la figura no simboliza únicamente la muerte, sino también protección, salud, trabajo y resguardo ante situaciones difíciles.
Las representaciones suelen mostrar imágenes esqueléticas con túnicas o guadañas, características que generan tanto devoción como controversia social.
La postura de la Iglesia Católica
Desde sectores de la Iglesia Católica recordaron que el culto a San La Muerte no es reconocido oficialmente por la doctrina católica.
Además, señalaron que este tipo de prácticas son consideradas ajenas a la fe cristiana tradicional y diferenciaron la devoción religiosa de creencias asociadas a supersticiones o rituales.
Un debate que va más allá de la estatua
La discusión también abrió interrogantes sobre el crecimiento de cultos alternativos y el contexto social que impulsa a muchas personas a buscar respuestas fuera de las instituciones tradicionales.
Desde distintas miradas antropológicas y sociales sostienen que, frente a escenarios de crisis, pobreza o enfermedad, muchas personas recurren a sistemas simbólicos que les permitan recuperar esperanza o sensación de protección.
En ese contexto, la enorme estatua instalada en Santiago del Estero quedó convertida en mucho más que una simple construcción: pasó a representar un fenómeno social, cultural y religioso que genera adhesiones, temores y debate en toda la región.
Con información de Contexto Tucumán