Regional
Filmado en plena huida y con el arma en la mano
Rafaela.- Para los investigadores no hay dudas sobre la responsabilidad de Agustín S. en la muerte de Emanuel González: varias cámaras lo muestran antes y después del crimen, y una es clave: se lo ve huyendo y siendo perseguido a la distancia por el padre de Emanuel.
Lo encontraron en la escena del crimen y con la pistola humeante». Con esa frase en las novelas policiales se hace mención a los casos de crimen en flagrancia, cuando el autor del hecho es encontrado «con las manos en la masa» o «in fraganti». Sin llegar a tales extremos, la tecnología moderna permite evidenciar la participación de sujetos en hechos criminales y las pruebas de video son incontrastables: una filmación no es un dibujo que se puede construir en base a la imaginación. Los videos obtenidos por cámaras de seguridad que funcionan correctamente tienen horario, y son indesmentibles como prueba.
Para los investigadores del caso Emanuel, en la noche del jueves, menos de 24 horas después del crimen, el caso quedó esclarecido desde el punto de vista policial, con la identificación «absoluta y sin chances de equivocación» del autor material del disparo, según la información a la que pudo acceder este diario.
Sucede que además de contar con una descripción «muy completa» (el entrecomillado pertenece a una calificada fuente de la investigación) del agresor por parte de Jorge González, el padre de Emanuel, y del aporte de algunos vecinos que vieron a Agustín S. huyendo del lugar, hay cámaras de video -públicas y privadas- que muestran inequívocamente a Agustín en momentos claves, inmediatamente antes e inmediatamente después del ataque.
Hasta pocos minutos antes de ataque a los González, Agustín estaba en compañía de un hermano del «Bebo», otro conocido menor actualmente preso como presunto coautor de un brutal asalto ocurrido en zona rural la semana pasada. Pero las cámaras lo muestran luego separándose: Agustín S. va hacia su encuentro con los González, y el otro muchachito sale en una dirección diferente.
Otra cámara, la más importante, muestra la escena posterior al ataque. Se lo ve a Agustín S. corriendo por calle Del Signore. A la distancia lo sigue el padre de Emanuel, tal como había declarado Jorge González, que luego desistió de la persecución pedestre para volver a su casa, consciente de la gravedad de la herida de su hijo.
Los investigadores confiaron a CASTELLANOS que una tercera imagen es también clave: «lo tenemos corriendo con el arma en la mano y con el rostro claramente visible. No hay ninguna duda».
Lo que nadie sabe y quizás nunca se sepa, es el móvil del crimen: «Jorge González es un hombre de bien y no lo conocía al agresor ni tenía ninguna relación con estos pibes», confirmaron fuentes judiciales.
Fuente: Diario Castellanos