Regional
Las demoras en expropiaciones complican la ejecución del proyecto
Hay todavía dificultades para trabajar en sectores de la traza. Además, algunos propietarios todavía no cobraron las primeras expropiaciones, efectuadas cuando el proyecto todavía era para una autovía. El acceso a Susana se transformó en otra prioridad.
El objetivo anunciado por las autoridades de Vialidad Nacional y de la nueva empresa estatal Corredores Viales -que se encargará de administrar y mantener la RN 34 a partir del 1º de junio- de habilitar al tránsito un nuevo tramo de autopista de unos 14 kms., entre la progresiva del km. 195 y el 209 aproximadamente, está chocando con un poderoso impedimento. Sucede que algunos propietarios no han concedido aún los permisos de paso para que las maquinarias de las empresas contratistas puedan trabajar en la consolidación de los suelos y el tendido de pavimento.
No es una actitud caprichosa la de los propietarios. Cuando la obra se gestó inicialmente, el proyecto contemplaba la construcción de una autovía, un formato que establecía una distancia entre línea de alambrados de unos 30 metros aproximadamente. La autovía no contemplaba colectoras ni tampoco la ejecución de puentes intercambiadores de sentido, sino que se disponían retornos a nivel. Una vía más insegura, pero incluso mejor que los 6 kms. ya habilitados provisoriamente entre el cruce con la autovía 19 y el km. 195.
Permisos sí
Para ejecutar ese proyecto, Vialidad Nacional hizo tratativas con los propietarios de los campos aledaños, la mayoría ubicados al Este de la traza histórica, que era donde se construiría la segunda calzada. Se fijaron los terrenos a expropiar y se solicitaron los permisos de paso correspondiente. Mientras se tramitaban las cuestiones administrativas, las obras pudieron ir avanzando, a partir del corrimiento de alambrados. Para los productores, había un mensaje: aceptaran o no la expropiación, ésta se realizaría porque la obra fue declarada de interés público nacional. Los permisos podían obtenerse por las buenas, con el consentimiento de los propietarios; o por las malas, aplicando los protocolos propios de toda expropiación. Con más tiempo, pero el mismo resultado.
Consecuentemente, y conscientes del beneficio que traería sobre sus propiedades esta obra, los propietarios en su mayor parte no registraron ningún inconveniente para dar los permisos de pasos, independientemente de si consideraran justo o no el precio fijado por el Estado. En algunos casos hubo demoras, porque la traza coincidía con algunos establecimientos en actividad. Un claro ejemplo: el cruce de la 34 con la RP 13, en jurisdicción. A ambos lados de la traza hay tambos en funcionamiento. La expropiación nunca se concretó en esos lugares, aunque todavía no hay obra allí. De hecho, los técnicos de Vialidad admitieron que rehicieron en decenas de oportunidades los planos de ese cruce, para buscar alternativas de solución.
Permisos no
Sin embargo, algunos propietarios todavía no cobraron los resarcimientos correspondientes a las tasaciones efectuadas por las autoridades, aunque casi todos quedaron satisfechos con los montos ofrecidos. Pero esas demoras influyeron cuando luego, al reconvertirse el proyecto de autovía en autopista, el Estado volvió a pedirles permisos de paso para nuevas expropiaciones. Es que el renovado proyecto contempla la ejecución de calles colectoras y puentes intercambiadores, como los que ya se están viendo en los kms. 196 y 203, y el del acceso a Susana, por donde pasará la traza de la RP 67 S. Necesariamente, se necesitan más expropiaciones. Y algunos propietarios, ya sea porque nunca cobraron las anteriores expropiaciones o porque están desencantados con las ideas y vueltas del proyecto sin que se termine de concretar, sin olvidar que algunos tienen desde hace años un frente de obra en el acceso a sus propiedades, no concedieron los permisos todavía.
Dificultades
Uno de los ejemplos que los técnicos de Vialidad y de las empresas contratistas explicaron a las autoridades locales en el último encuentro realizado la semana pasada con el presidente de Corredores Viales SA, Gonzalo Atanasof, fue el del acceso a Susana. A simple vista cualquier persona que transita por la ruta observa que en la zona de la vieja estación de servicios abandonada no hay trabajos de ningún tipo, aunque enfrente se han reanudado las tareas en las bases del futuro puente.
Las empresas contratistas y Atanasof le dijeron a las autoridades locales que ya están adquirido los materiales para la terminación de los puentes en construcción, pero que además de los problemas con los permisos de paso también hay dificultades con algunos escollos técnicos. Uno de ellos es una línea de alta tensión de la EPE que todavía no fue removida, pese a que ya hubo varios reclamos a la empresa. La opción es que los contratistas hagan el trabajo, pero para eso deben contar con la autorización de la EPE, que todavía no llegó.
Mientras tanto, las obras avanzan al paso que lo permite la pandemia y la decisión de darle otra vez un impulso que permita, de una vez, darle forma a esta obra clave para la infraestructura de la región. Se trabaja en movimientos de suelos al sur del acceso a Susana, y también se están poniendo la base del pavimento en las zonas de acceso a los puentes intercambiadores. El ritmo todavía no es el del mejor momento del año pasado, pero la promesa de no interrumpir más la obra parece firme. ¿Será esta vez la vencida?
Fuente: Castellanos (Por Miguel González)