Salud
Los consejos de un neurólogo para cuidar la memoria y mantener el cerebro activo
Los olvidos no necesariamente son una consecuencia inevitable del paso de los años. El neurólogo y neurocientífico Richard Restak sostiene que la memoria puede ejercitarse y fortalecerse mediante pequeños desafíos mentales, mayor atención y algunos cambios en las actividades cotidianas.
Restak, profesor clínico de la Universidad George Washington y autor de más de 20 libros sobre el cerebro, desarrolla estas recomendaciones en su libro The Complete Guide to Memory, con especial atención sobre la memoria de trabajo, que permite retener información durante un período breve para utilizarla, relacionarla o tomar decisiones.
Atención y memoria están estrechamente relacionadas
De acuerdo con el especialista, algunas situaciones que las personas interpretan como problemas de memoria pueden estar relacionadas en realidad con la falta de concentración.
Por ejemplo, olvidar el nombre de una persona inmediatamente después de conocerla puede suceder porque el dato nunca llegó a registrarse correctamente debido a distracciones o falta de atención.
Una de las estrategias que propone Restak consiste en asociar información nueva con imágenes mentales. Si una persona se llama Rosa, imaginar una rosa puede ayudar a recordar su nombre posteriormente.
La idea es evitar que los nuevos datos se pierdan entre conversaciones, distracciones y el uso permanente del teléfono.
Convertir las actividades cotidianas en ejercicios
Restak también recomienda aprovechar las tareas habituales para poner a prueba la memoria.
Algunos ejemplos son hacer una lista de compras e intentar recordar los productos antes de consultarla, memorizar una receta o realizar un recorrido conocido sin utilizar automáticamente el GPS.
Según el especialista, este tipo de pequeñas actividades permiten mantener activa la memoria de trabajo sin necesidad de recurrir a ejercicios especialmente complejos.
Los juegos también pueden ayudar
Los juegos que obligan a recordar información, analizar alternativas y tomar decisiones también pueden convertirse en una forma de ejercitar la mente.
Entre los ejemplos mencionados aparecen el ajedrez, el bridge, las adivinanzas y los juegos de preguntas.
También puede resultar útil intentar recordar nombres de presidentes, escritores, deportistas o canciones favoritas, utilizando información que forma parte de los propios intereses.
Por qué recomienda leer ficción
Otra de las actividades destacadas por Restak es la lectura de novelas.
Las historias de ficción requieren seguir durante muchas páginas a distintos personajes, situaciones y relaciones. Esa participación activa obliga al lector a conservar y recuperar información a medida que avanza en la historia.
El desafío de depender demasiado de la tecnología
El uso cotidiano de dispositivos digitales también aparece como un desafío para la memoria.
Guardar absolutamente todo en el teléfono, utilizar mapas para cualquier recorrido o interrumpir constantemente una actividad para revisar notificaciones puede reducir el esfuerzo mental que se realiza durante el día.
La propuesta no consiste en abandonar la tecnología, sino en evitar delegar completamente en ella funciones que el cerebro todavía puede realizar por sí mismo.
El estado de ánimo también puede influir
El estado emocional es otro aspecto importante. La depresión, el estrés persistente y otros problemas de salud mental pueden afectar la atención y la memoria.
Por eso, cuando los olvidos aparecen acompañados de tristeza profunda, aislamiento, pérdida de interés o alteraciones del sueño, es recomendable consultar con un profesional.
Cuándo un olvido debería generar preocupación
No todos los olvidos son motivo de alarma. Perder momentáneamente unas llaves, olvidar dónde se dejó estacionado el auto o no recordar un número de habitación son situaciones que pueden ocurrirle a cualquier persona.
La preocupación aumenta cuando las dificultades comienzan a interferir con la vida cotidiana.
Algunas señales a las que prestar atención son desorientarse en lugares habituales, no reconocer recorridos conocidos, repetir reiteradamente las mismas preguntas o no recordar hechos recientes importantes.
Ante cambios persistentes o que generen preocupación, la recomendación es realizar una consulta médica. Una evaluación profesional puede ayudar a determinar si las dificultades están relacionadas con cansancio, falta de sueño, estrés, medicamentos, estado de ánimo u otras causas que puedan requerir estudios específicos.
Fuente: adaptación de un artículo de Hope Reese para The New York Times, basado en las recomendaciones del neurólogo Richard Restak. La información es orientativa y no reemplaza la consulta médica.