Social

Los nacimientos cayeron casi 47% en 10 años y Argentina enfrenta un fuerte cambio demográfico

Argentina atraviesa una profunda transformación demográfica: en apenas una década, la cantidad de nacimientos cayó de 777.012 en 2014 a 413.135 en 2024.

Publicado

el

Foto: La natalidad en Argentina cayó casi 47% en una década.

El descenso, cercano al 47%, reduce cada vez más la diferencia entre nacimientos y muertes y ya genera consecuencias en la educación, la salud y el sistema previsional.

Cuántos bebés nacen hoy en Argentina

Los datos surgen del informe “Estadísticas Vitales”, elaborado por la Dirección de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud a partir de los certificados de nacimiento registrados en todo el país.

En 2014 nacieron 777.012 bebés. Diez años después, en 2024, fueron 413.135.

Esto representa una caída de 363.877 nacimientos anuales, equivalente al 46,83%.

La diferencia también puede observarse en la vida cotidiana. Hace una década nacían en promedio 2.128 bebés por día, mientras que en 2024 fueron unos 1.131 diarios.

En términos horarios, se pasó de aproximadamente 88 nacimientos por hora a 47.

La brecha entre nacimientos y muertes es cada vez menor

Uno de los principales efectos del descenso de la natalidad es el acercamiento entre la cantidad de personas que nacen y las que mueren.

En 2014 se registraron 777.012 nacimientos y 325.539 defunciones. En ese momento, los nacimientos más que duplicaban a las muertes.

En 2024, en cambio, hubo 413.135 nacimientos frente a 376.405 defunciones.

La diferencia fue de apenas 36.730 personas, cerca del 10% respecto del número de nacimientos.

Según el informe, en la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires las defunciones ya superaron a los nacimientos.

El fenómeno no se explica por un aumento general de la mortalidad. Las tasas de mortalidad infantil, neonatal y postneonatal se encuentran en niveles históricamente bajos. El principal factor detrás de la convergencia es el fuerte descenso de los nacimientos.

Si la tendencia continúa, Argentina podría llegar a experimentar una reducción de su población total. En ese escenario, la inmigración podría convertirse en una de las principales variables capaces de compensar el descenso natural de la población.

Todas las provincias registran menos nacimientos

La caída de la natalidad atraviesa a todo el país, aunque existen diferencias importantes entre las jurisdicciones.

La Ciudad de Buenos Aires y Tierra del Fuego registran las tasas más bajas, con 6,9 nacimientos cada mil habitantes.

En el otro extremo aparecen algunas provincias del norte. Misiones lidera con 12,3 nacimientos por cada mil habitantes, seguida por Chaco, con 11,9; Santiago del Estero, con 10,8; y Formosa, con 10,7.

Sin embargo, incluso en estas provincias con mayores tasas de natalidad, la cantidad total de nacimientos disminuyó considerablemente respecto de 2014.

Por qué cada vez nacen menos bebés

Los especialistas atribuyen la caída de los nacimientos a una combinación de factores sociales, económicos y culturales.

Uno de los principales es la postergación de la maternidad. La edad promedio para tener el primer hijo aumentó y muchas mujeres priorizan previamente sus estudios y desarrollo profesional.

También influyen una mayor educación sexual y el acceso a métodos anticonceptivos, que reducen los embarazos no planificados.

A esto se suman las dificultades económicas. El costo de criar un hijo incluye gastos vinculados con educación, salud y cuidados, factores que pueden influir en las decisiones de las familias.

Además, cambiaron las formas de organización familiar y las prioridades personales. Las estructuras tradicionales dejaron de ser el único modelo de familia.

La legalización y despenalización del aborto también tiene incidencia en las estadísticas de natalidad, aunque la importancia que se le atribuye a este factor varía según los especialistas.

Argentina no es el único país con menos hijos

El descenso de la fecundidad también se observa en otros países de América Latina y el Caribe.

El promedio regional se ubica actualmente en 1,8 hijos por mujer, por debajo del nivel de reemplazo poblacional estimado en 2,1.

La consecuencia es un progresivo envejecimiento de la población, que obliga a los Estados a revisar el funcionamiento de servicios esenciales y sistemas de protección social.

Menos niños implican una menor matrícula escolar, mientras que una mayor proporción de adultos mayores genera nuevas demandas sobre el sistema sanitario y previsional.

Jardines, maternidades y especialidades médicas ya sienten el impacto

El cambio demográfico ya comienza a tener efectos concretos.

La población argentina de 3 a 5 años cayó un 31% en una década, al pasar de aproximadamente 2,3 millones a 1,6 millones de chicos.

Esta reducción impacta directamente en jardines maternales y de infantes, algunos de los cuales ya cerraron debido a la caída de la matrícula.

En el sector de la salud también aparecen señales de alerta. Algunas clínicas privadas importantes comenzaron a cerrar servicios de neonatología y maternidades debido a que la menor demanda dificulta sostener económicamente esas áreas.

Otro efecto menos visible aparece en la formación de profesionales. Cada vez menos estudiantes de Medicina optan por especialidades relacionadas con la atención de bebés.

La Obstetricia perdió atractivo entre los nuevos profesionales y algunos centros de salud tienen dificultades para incorporar residentes en estas áreas.

Así, la caída de los nacimientos puede generar un círculo difícil de revertir: menos bebés significan menor demanda de determinados servicios y menos oportunidades laborales, lo que a su vez puede desalentar nuevas vocaciones profesionales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tendencia

Salir de la versión móvil