Social
Cuando la frase »quedate en casa» no es igual para todos los sectores sociales
Unos vienen de Europa, algunos piensan en el alcohol en gel y en el papel higiénico, pero otros en la tarjeta Alimentar y cómo hacer para sobrevivir sin nada en la heladera. Por María Victoria Cano*.
El olor a Lysoform enseguida se hizo notar. Se mezclaba con el intenso olor a cigarrillo que venía del balcón del departamento de al lado. Yo estaba sentada en la reposera, celular en mano, mandando audios con sugerencias de lectura, películas, comidas. Empezaba mi cuerentena total. Alguno de mis vecinos se había ensañado con el desinfectante, el de al lado fumaba y fumaba en el balcón. Lo cierto es que tenemos balcón a la calle, desinfectante, agua corriente, celulares, internet, cigarrillos, películas, libros. Seguramente nuestras heladeras están llenas y más allá de los chistes que nos podamos hacer, una estadía placentera en nuestras casas.
“Quedate en casa”, reza el hashtag, “Yo me quedo en casa”, es otra posibilidad. Miles y miles de fotos con esa frase. Niñes con sus progenitores, perros y gatos, chicas haciendo selfie, fotos de tortas caseras, facturas, mates (uno por persona, sin compatir), parejas, etc.
Yo me quedo en casa.
¿Qué casa?
¿Cómo es tu casa?
¿Cómo es tu cotidaneidad en esa casa?
¿Cómo habitás ese espacio?
¿Qué comodidades tiene?
—Matilde, ¿qué hacés acá?— dice mi compañera médica a una mujer embarazada que estaba sentada en la sala de espera del centro de salud.
—Vine a que me controle la doctora Carina— dice Matilde.
—¿Pero vos no sabés que te tenés que quedar en tu casa, Matilde?, por el tema del contagio del corona virus, que en tu estado con más razón—, dice mi compañera, insistente, pero manteniendo la amorosidad y la calma. — ¿No lo escuchaste al presidente anoche?—
—No— dice la mujer con naturalidad, desafiando la cara de mi compañera que la miraba fijamente.
Matilde no había escuchado a Alberto Fernández en cadena nacional. Tampoco salió a la calle a aplaudir a los equipos de salud, como ocurrió en muchos lugares de la ciudad. En Barrio Las Flores, no.
En mi casa esperamos con mi compañero el mensaje del presidente, ansiosos. Escuchamos los aplausos asomados por el balcón. Los grupos de whatsapp explotaban de emoticonos de aplausos, corazones, fotos y luego de la cadena nacional, todes muy orgulloses del presidente que tenemos, me incluyo. Volvimos a tener Ministerio de Salud, volvimos a sentirnos protegidos. ¿Quiénes?
Después de una discusión que duró hasta casi la 1 de la mañana con mis compañeres del centro de salud, donde las aguas se dividían entre quiénes deberían ir a trabajar y quienes no, todes o algunes, todas las horas o recorte horario, si abrir con los horarios de siempre y con los miembros del equipo de siempre no implicaba un contrasentido con respecto a la cuarentena, etc., me acosté y traté de relajarme. Hacía 3 días que un intenso dolor de cabeza, tensional, por supuesto, me acompañaba día y noche.
Esta mañana, no solo Matilde se sentó en la sala de espera del centro de salud, muchos otros deambularon, pasaron, preguntaron, consultaron por turnos, por certificados, por turnos de Anses, por la vacuna, por la comida, por la chapa, por el subsidio, por el análisis, por la radiografía, por el estudio
—¿No escuchaste al presidente ?—
—No.
Quedate-en-casa-vos-que-podés
Lavate-las-manos
Me subí a la bicicleta para volver a mi casa. El barrio tenía la fisonomía de un día de vacaciones. Los pibes reunidos en la esquina. En la canchita algunos jugaban un picadito. Gente circulando como un día de fin de semana. Olor a asado.
La vida de algunos sectores se desarrolla afuera de la casa. Porque habitar algunas casas es un tema complicado, no solo porque no se cuenta con las comodidades básicas, sino también porque se convive en situaciones truculentas. Entonces mejor salir a la calle. Mejor estar afuera. En la vereda, en la canchita, en la esquina. Y además, lo íntimo, lo doméstico, el lugar de la intimidad, de lo propio, es un lugar público, es algo que conoce la escuela, conoce el centro de salud, y las instituciones con las que cuenta el Barrio. ¿Cómo hacer que el “quedate en tu casa”, surta efecto en estos sectores?
Unos preocupados por el alcohol en gel teniendo agua y jabón en sus casas o por el papel higiénico, teniendo bidet o por la comida (que nunca nos falte la comida), atestando los supermercados, unos prácticamente encima de otros, para luego llenarnos de alcohol y tirar Lysoform en todos los lugares que podamos, incluidos nosotros mismos.
Otros pensando en el día a día, viendo cómo hacer para que el techo de chapa no se venga abajo, viendo si les acreditaron monto en la tarjeta Alimentar, en qué estado está la pensión por discapacidad, con dolor de muelas, con infecciones urinarias a repetición, con parásitos, impétigos, escabiosis, gastroenterocolitis o viendo con quien jugar un partidito de fútbol, o yendo de la hermana a tomar mate, sí, mate, dulce y con yuyos o preguntando si el comedor sigue abierto.
Otros volviendo de Europa con síntomas y eludiendo la ley.
Otros trabajando, como yo, sin tener muy en claro qué función cumplir en esta situación. Y mientras escribo, porque escribir me ayuda a pensar también, creo que nuestra labor es comunicar de la mejor manera posible. Creo que nuestra labor es elaborar mensajes claros. Algo que los medios masivos de comunicación se empeñan en no hacer. Esos medios que le hablan a una determinada clase.
Trabajando. Y no me siento ninguna heroína. Y los médicos tampoco lo son. Y los enfermeros tampoco. Héroes y heroínas son construcciones de la literatura. Somos trabajadores. Nos pagan por eso. Y hacemos lo que nos corresponde, no hay ninguna heroicidad en eso.
Sin dudas para personas como yo, insportablemente analíticas, estos tiempos generan más preguntas que respuestas. Me cuestiono y en un movimiento posterior puedo cuestionar. Resulta muy difícil no masificar el mensaje, no hacerlo transmisible como si la vida de todos fuese igual (a la mía). Uniformamos el mensaje, uniformamos la casa, el hogar, las familias, los hábitos, las costumbres, el acceso a bienes y servicios.
—Dejá de hacer análisis antropológico— me dijo otra compañera hace unos días, cuando se me ocurrió expresar que seríamos nosotros (los trabajadores del centro de salud) los que llevaríamos el virus al Barrio y no al revés, por los lugares donde circulamos, por los contactos que podemos tener. Y si eso ocurriera, sería un verdadero caos, ya que las condiciones de vida sumadas a las enfermedades previas de estas personas los harían susceptibles de morir, mejor dicho, los mataría directamente.
Yo-me-quedo-en-casa.
Me quedo en casa y escribo. Me quedo en casa y leo. Me quedo en casa con internet. Me quedo en casa tirada en mi sillón mirando Netflix. Me quedo en casa y me lavo las manos. Me quedo en mi casa limpia y ordenada.
*Lic. en Trabajo Social – Matrícula 1152
Por Colegio de Profesionales de Trabajo Social
2da.Circ.Santa Fe
Fuente: elciudadanoweb.com / Rafaela Noticias
Social
Sunchales podría recuperar los vuelos a Buenos Aires: una aerolínea prepara conexiones con Aeroparque
Humming Airways incluyó a la ciudad entre los siete destinos del interior que proyecta incorporar a su red durante 2027. La propuesta contempla vuelos directos a Aeroparque, con un tiempo estimado de 1 hora y 15 minutos y tarifas promocionales desde 129 dólares más IVA por tramo. La empresa abrió una preventa para medir la demanda antes de confirmar el servicio.
Sunchales podría volver a tener conexiones aéreas regulares con Buenos Aires. La aerolínea regional Humming Airways incluyó a la ciudad en un proyecto de expansión que contempla incorporar siete destinos del interior argentino a su red de vuelos hacia el Aeroparque Jorge Newbery.
La iniciativa fue confirmada por el fundador y CEO de la compañía, Francisco Errecart, luego de una nueva ronda de financiamiento que permitió adquirir dos aeronaves Fairchild Metro 23. La empresa también proyecta sumar otras tres unidades durante 2027.
Según lo informado por la compañía, las nuevas conexiones comenzarían a incorporarse entre fines de enero y principios de febrero de 2027, aunque todavía dependen de la consolidación de la demanda y de las autorizaciones necesarias.
Cuánto costaría volar desde Sunchales a Buenos Aires
Entre los valores promocionales difundidos para los nuevos destinos, el tramo entre Sunchales y Aeroparque partiría desde los 129 dólares más IVA.
La propuesta comercial publicada contempla un tiempo estimado de vuelo de aproximadamente 1 hora y 15 minutos.
También se difundieron horarios preliminares para las posibles conexiones: los martes por la mañana y los miércoles por la tarde. Sin embargo, esos días y horarios deberán confirmarse cuando la empresa oficialice la operación.
Qué otras ciudades se sumarían a la red
El proyecto contempla localidades de cuatro provincias argentinas.
Además de Sunchales y Reconquista, en Santa Fe, la expansión incluye destinos de Buenos Aires, Corrientes y San Luis.
La propuesta busca recuperar conexiones aéreas para ciudades del interior que llevan años sin servicios regulares y que cuentan con actividad comercial, industrial y productiva capaz de generar demanda.
Una nueva flota para ampliar las operaciones
La incorporación de dos aeronaves Metro 23 representa un paso importante para Humming Airways, que busca fortalecer su capacidad operativa y reducir la dependencia de un único avión.
Los equipos tienen capacidad para 19 pasajeros y están pensados para cubrir rutas regionales con una demanda menor a la de los grandes corredores comerciales.
La empresa también prevé incorporar otras tres aeronaves durante el próximo año para ampliar su red de destinos.
Además, se encuentra gestionando ante la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) su propio Certificado de Explotador de Servicios Aéreos (CESA).
La preventa será clave para confirmar los vuelos
Uno de los aspectos centrales del proyecto es el sistema comercial elegido por la compañía.
Humming Airways busca asegurar una parte de la demanda mediante acuerdos anticipados con empresas, cámaras empresariales e instituciones de cada localidad. También abrió una instancia para que particulares manifiesten su interés en utilizar las conexiones.
De acuerdo con la información publicada sobre el sistema de preventa, la ruta no se considera confirmada hasta que alcance el volumen de demanda necesario. Si finalmente no se concreta, los interesados no deberán abonar los pasajes.
La empresa considera que este mecanismo permite conocer de antemano el interés de cada región y reducir los riesgos económicos de poner en funcionamiento una nueva conexión.

Una oportunidad para recuperar la conectividad aérea de Sunchales
La posibilidad de recuperar un vuelo directo hacia Buenos Aires representa una novedad importante para Sunchales y su zona de influencia.
Una conexión aérea permitiría reducir considerablemente los tiempos de traslado para empresarios, profesionales, viajeros frecuentes y personas que necesitan llegar a la Capital Federal por motivos laborales o personales.
Por ahora, el proyecto se encuentra en etapa de preparación y captación de demanda. La fecha de inicio, los horarios definitivos y la puesta en funcionamiento del servicio todavía deben confirmarse.
Si se concreta, Sunchales volverá a integrar una red de conexiones aéreas directas con Aeroparque, una alternativa de transporte que la ciudad dejó de tener hace varios años.
Con información de La Nación / Dinamicard
Social
Laurel en casa en noviembre: dónde colocarlo para atraer abundancia, según el Feng Shui
Una tradición vinculada con el Feng Shui relaciona esta hierba aromática con la prosperidad, el éxito y las nuevas oportunidades. El sector sureste del hogar es uno de los lugares recomendados para realizar este sencillo ritual, que muchas personas utilizan como símbolo de buenos deseos para el mes.
Con la llegada de noviembre, algunas costumbres relacionadas con la abundancia vuelven a despertar interés. Una de ellas propone guardar una hoja de laurel en determinados lugares de la casa como símbolo de prosperidad, estabilidad económica y apertura de nuevos caminos.
Dentro de las interpretaciones populares del Feng Shui, el laurel se asocia con la victoria, la protección y el crecimiento. Se trata de una práctica simbólica, sin evidencia científica de que pueda atraer dinero o modificar la economía personal.
Dónde colocar la hoja de laurel para atraer prosperidad
Uno de los lugares más recomendados por esta tradición es el sector sureste de la vivienda, vinculado con la riqueza y la abundancia en algunas interpretaciones del mapa energético Bagua.
Para encontrarlo, se puede utilizar una brújula y ubicar la orientación sureste. Una vez identificado el espacio, la hoja puede guardarse en un cajón, una repisa o un recipiente limpio.
También existen otras alternativas:
- Cerca de la puerta de entrada: representa la llegada de nuevas oportunidades y la apertura de caminos.
- En el escritorio: simboliza el crecimiento laboral y el desarrollo de nuevos proyectos.
- En una repisa del sector sureste: se relaciona con la estabilidad y la prosperidad económica.
- Dentro de una bolsita de tela: permite conservar la hoja protegida y mantenerla como un objeto simbólico.
Cómo realizar el ritual del laurel durante noviembre
La práctica es sencilla y no requiere elementos especiales. Quienes siguen esta tradición recomiendan realizarla al comenzar el mes, aunque también puede hacerse en cualquier momento.

Estos son los pasos habituales:
- Elegir una hoja de laurel: conviene que esté seca, entera y en buen estado.
- Limpiarla suavemente: retirar cualquier resto de polvo o suciedad.
- Pensar en una intención: sostener la hoja y concentrarse en un objetivo relacionado con el trabajo, el dinero o la estabilidad.
- Guardarla en un recipiente: puede utilizarse una bolsita de tela, un sobre o una pequeña caja.
- Elegir el lugar: colocarla preferentemente en el sector sureste de la casa o cerca de la entrada.
La costumbre propone conservarla durante noviembre, siempre en un espacio seco y protegido de la humedad.
Qué representa el laurel dentro de esta tradición
El laurel tiene una larga historia como símbolo de victoria, reconocimiento y éxito. En distintas culturas se utilizó para representar los logros y la superación de dificultades.
En las interpretaciones populares vinculadas con el Feng Shui, su presencia en el hogar representa el deseo de alcanzar prosperidad, mejorar la situación económica y favorecer nuevas oportunidades.
La idea de abundancia no se limita al dinero: también puede relacionarse con el bienestar familiar, la tranquilidad, la estabilidad laboral y los proyectos personales.

Cada cuánto hay que cambiar la hoja
Quienes realizan este ritual suelen recomendar renovar la hoja una vez al mes, especialmente al comenzar un nuevo período.
También conviene reemplazarla antes si se rompe, pierde su aspecto original o presenta señales de humedad.
Para continuar con la costumbre, simplemente se retira la hoja anterior y se coloca una nueva, acompañando el cambio con una intención positiva para el mes que comienza.
Esta práctica debe entenderse como un ritual personal y simbólico: colocar laurel en casa no garantiza ingresos ni resultados económicos, pero para quienes siguen esta tradición puede funcionar como un recordatorio de sus deseos y objetivos.
Con información de TN
Social
¿Hablás en voz alta mientras escribís? La psicología explica por qué ocurre
Repetir palabras, murmurar una frase o decir en voz alta lo que estamos escribiendo es una conducta más común de lo que parece. Lejos de ser necesariamente una distracción, puede ser una forma de organizar las ideas y sostener la atención.
A algunas personas les pasa frente a la computadora, mientras redactan un mensaje o cuando buscan la manera de expresar algo. A veces apenas se escucha un murmullo; otras, repiten oraciones completas sin advertirlo.
Desde la psicología, este comportamiento se relaciona con el habla autodirigida, una herramienta que puede ayudar al cerebro a ordenar y procesar información.
Qué es el habla autodirigida y para qué sirve
El self-talk consiste en hablar con uno mismo, ya sea mentalmente o en voz alta. Puede aparecer cuando una persona se da una indicación, repite algo para recordarlo o se explica qué debe hacer a continuación.
Al escribir, el cerebro necesita mantener una idea en mente mientras organiza las palabras para expresarla. Pronunciar una frase puede ayudar a conservar esa información durante unos instantes y encontrar cómo continuar.
Este comportamiento también tiene relación con el desarrollo durante la infancia. Es habitual que los chicos hablen solos mientras juegan o resuelven una actividad. Con el tiempo, gran parte de ese diálogo se vuelve interno, aunque algunas personas continúan utilizando su propia voz para ordenar sus pensamientos.
Qué encontraron las investigaciones
Un estudio publicado en 2023 analizó a 103 adultos jóvenes que debían realizar una tarea de memoria visual y espacial. Los participantes resolvieron el ejercicio en distintas condiciones, entre ellas hablando consigo mismos o permaneciendo en silencio.
Los resultados mostraron un mejor rendimiento cuando podían utilizar su propia voz. Además, quienes recurrían con mayor frecuencia a esta práctica tendían a obtener mayores beneficios en la tarea.
Otra investigación examinó el vínculo entre el lenguaje interno y la escritura. En ese experimento, 18 personas redactaron textos mientras repetían continuamente una sílaba que no tenía relación con lo que escribían. La interferencia hizo que trabajaran más despacio y cometieran más errores.
Estos resultados aportan indicios sobre la importancia del lenguaje en los procesos de pensamiento y redacción. Sin embargo, no demuestran que repetir cada palabra en voz alta mejore necesariamente la escritura.
¿Es falta de atención o una manera de concentrarse?
Escuchar a alguien repetir lo que escribe puede dar la impresión de que está distraído. Sin embargo, hablar en voz alta no es, por sí mismo, una señal de falta de atención.
En algunos casos, una persona pronuncia una oración para comprobar cómo suena antes de terminarla. En otros, repite una palabra mientras busca cómo seguir con una idea o intenta explicar algo con mayor claridad.
Tampoco significa que quienes hablan solos tengan mejor memoria o sean más inteligentes. Hay personas que trabajan mejor en silencio y otras que se sienten más cómodas escuchando sus propios pensamientos.
Cuándo puede ser motivo de consulta
Repetir palabras mientras se escribe no alcanza para determinar que exista un problema de concentración. Si se trata de una costumbre que no interfiere con las actividades cotidianas, puede formar parte de la manera habitual de trabajar de cada persona.
La situación merece atención si las repeticiones se vuelven difíciles de controlar, interrumpen constantemente las tareas o generan dificultades en la vida diaria. En ese caso, conviene consultar con un profesional para evaluar qué está ocurriendo.
Con información de Ámbito
-
Regionalhace 2 díasDesapareció el viernes en Ceres y todavía no logran encontrarlo: ampliaron los rastrillajes para hallar a Andrés Vargas
-
Policialeshace 1 díaChoque entre dos autos en Sunchales: ocurrió en una esquina que divide dos barrios
-
Policialeshace 1 díaSunchales: le dispararon en un pie en la vereda de su casa y no quiso denunciar
-
Regionalhace 1 díaConmoción en Esperanza: encontraron muertos a un empresario y a su esposa dentro de su vivienda







