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Gilda: hoy se cumplen 30 años de su muerte y su música sigue más viva que nunca

Este lunes 7 de septiembre se cumplen 30 años de la muerte de Gilda, una de las artistas más queridas de la música tropical argentina.

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Foto: Gilda, la cantante argentina de música tropical, a 30 años de su muerte.

Tenía 34 años y apenas cuatro años de carrera cuando murió en un accidente de tránsito en Entre Ríos, pero su figura continuó creciendo hasta convertirse en un verdadero ícono popular.

El 7 de septiembre de 1996, el micro en el que viajaba rumbo a Chajarí, donde debía presentarse esa noche, chocó contra un camión en el kilómetro 129 de la Ruta Nacional 12. En el accidente también murieron su hija Mariel, de 10 años; su madre, Tita; tres músicos de su banda y el chofer del ómnibus.

Tres décadas después, sus canciones siguen sonando, fueron grabadas por artistas de distintos géneros y hasta llegaron a las tribunas del fútbol.

De Miriam Bianchi a Gilda

Antes de los escenarios, Miriam Alejandra Bianchi llevaba una vida muy diferente. Nació el 11 de octubre de 1961, creció en Villa Devoto y comenzó sus estudios para ser maestra jardinera. También cursó el profesorado de Educación Física.

Tras la muerte de su padre en 1977, tuvo que abandonar sus estudios para hacerse cargo de su familia. Años después, ya adulta, casada y madre de dos hijos, decidió probar suerte en la música luego de responder a un aviso clasificado que buscaba vocalistas.

Así comenzó una carrera que, aunque duró apenas cuatro años, dejó una huella enorme.

Su nombre artístico fue elegido como homenaje al personaje interpretado por Rita Hayworth en la película Gilda. Desde entonces, Miriam Bianchi comenzó a construir una identidad propia dentro de la música tropical.

Entre 1992 y 1996 publicó seis álbumes de estudio, entre ellos De corazón a corazón, La única, Pasito a pasito con… Gilda, Corazón valiente y Si hay alguien en tu vida.

De esas producciones surgieron canciones que todavía forman parte de la cultura popular argentina, como No me arrepiento de este amor, Fuiste, Paisaje, Corazón valiente y No es mi despedida.

Una artista que rompió con los moldes de la época

Gilda también construyó una imagen diferente dentro de la escena tropical de los años 90.

Mientras muchas artistas del género estaban asociadas a una estética más sensual, ella se mostró con una imagen menos sexualizada y desarrolló canciones sobre el amor y el desengaño desde una mirada femenina, con la que muchas de sus seguidoras se sintieron identificadas.

Para el momento de su muerte, ya era una figura reconocida dentro de la movida tropical y comenzaba a trascender los límites del género.

Lo que nadie podía imaginar era todo lo que sucedería después.

La música de Gilda tuvo una segunda vida

Apenas seis meses después de su muerte se lanzó Entre el cielo y la tierra, su primer disco póstumo. El álbum tuvo un enorme éxito comercial y llegó a superar en ventas a otros discos destacados de 1997.

Después aparecieron recopilaciones, grandes éxitos, remixes y nuevas ediciones. Desde 1996 se publicaron alrededor de 30 discos y compilados vinculados con su obra.

Pero la verdadera dimensión de su legado se comprobó cuando otros artistas comenzaron a interpretar sus canciones.

No me arrepiento de este amor fue llevada al rock por Attaque 77, mientras que Vicentico realizó su propia versión de Paisaje. Los Enanitos Verdes grabaron Tu cárcel y Pablo Krantz llevó Corazón valiente al francés.

También hubo versiones de Los Charros, Leo García, Natalia Oreiro, Sharon la Hechicera y otros artistas.

De las canciones de cancha al Mundial

La música de Gilda también terminó en un lugar inesperado: las tribunas de fútbol.

La melodía de No me arrepiento de este amor fue adaptada por hinchadas de River, Racing, Rosario Central y Quilmes para sus propios cantos.

En 2026, además, el músico Palmito utilizó esa melodía para crear La cuarta estrella, una canción dedicada a la Selección argentina que sonó durante el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.

El tema incluso fue cantado por los jugadores en el vestuario después del triunfo ante Egipto, en un video que rápidamente se volvió viral.

Gilda también llegó al cine y a los libros

En 2016, cuando se cumplieron 20 años de su muerte, su historia llegó a la pantalla grande con Gilda, no me arrepiento de este amor, dirigida por Lorena Muñoz y protagonizada por Natalia Oreiro.

La película recorrió distintos momentos de la vida de Miriam Bianchi, desde su infancia y su historia familiar hasta su llegada a la música y el accidente que terminó con su vida. La producción fue un éxito.

Dos años después se anunció la serie Yo soy Gilda: amar es un milagro, protagonizada por Brenda Asnicar. El proyecto avanzó y hasta se presentó a la actriz caracterizada como la cantante, pero finalmente nunca llegó a estrenarse.

Su historia también fue llevada a los libros. En 2012, el periodista Alejandro Margulis publicó Gilda, la abanderada de la bailanta, una biografía sobre la artista.

En 2016, además, Gilda fue incluida en la colección infantil Antiprincesas, que presentó su historia desde una mirada relacionada con la autonomía, los sueños y la posibilidad de cambiar de rumbo.

30 años después, Gilda sigue presente

Gilda no llegó a conocer todo lo que ocurriría con sus canciones después de aquel accidente. No vio la película sobre su vida, las numerosas versiones de sus temas ni los homenajes que se multiplicaron con los años.

Sin embargo, 30 años después de su muerte, su voz continúa presente.

Aquella maestra jardinera que un día decidió responder a un aviso para cantar terminó convirtiéndose en una de las figuras más reconocibles de la música popular argentina. Y su historia, lejos de apagarse, continúa siendo cantada por nuevas generaciones.

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