Economía
🚨 Golpe histórico a la industria láctea: quiebra una empresa clave de SanCor y deja casi 400 trabajadores en la calle
La crisis del sector lácteo argentino sumó un nuevo y duro capítulo.
La crisis del sector lácteo argentino sumó un nuevo y duro capítulo. La Justicia confirmó la quiebra de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA), la firma encargada de producir yogures y postres bajo licencia de SanCor, dejando casi 400 empleados sin trabajo en Buenos Aires y Córdoba.
La resolución judicial, ratificada a fines de 2025, puso fin al concurso preventivo iniciado en abril de 2024, que no logró revertir el deterioro financiero de la compañía.
🏭 Dos plantas paralizadas y comunidades golpeadas
ARSA operaba dos establecimientos estratégicos:
- 📍 Arenaza (partido de Lincoln, Buenos Aires), con alrededor de 180 empleados.
- 📍 Monte Cristo (Córdoba), donde trabajaban cerca de 200 personas.
Desde allí se elaboraban productos emblemáticos de SanCor como Yogs, Primeros Sabores, Shimy, Sancorito, Sublime, Vida y los tradicionales flanes caseros, marcas que durante décadas formaron parte de la mesa de millones de argentinos.
Además, la empresa sostenía una red de distribución que alcanzaba unos 70.000 comercios en todo el país a través de 165 distribuidores, lo que refleja la magnitud del impacto.
📉 Cómo se gestó la caída
La crisis no fue repentina. Los problemas financieros venían acumulándose desde 2023 con atrasos salariales, suspensiones, deudas con proveedores y transportistas, además de crecientes dificultades para sostener los costos operativos.
Entre los factores señalados aparecen:
- Caída del consumo interno
- Inflación persistente
- Aumento del precio de la leche cruda
- Subas salariales y devaluación
- Controles de precios
- Cortes de energía y retiro de maquinaria por falta de pago
Sin embargo, referentes del sector también apuntan a deficiencias en la gestión y falta de transparencia durante el proceso concursal, lo que habría acelerado el desenlace.
👥 El impacto humano
La quiebra dejó a casi 400 familias sin sustento, muchas con trabajadores que acumulaban 20 y hasta 30 años de antigüedad desde la etapa en que operaban bajo la estructura histórica de SanCor.
Las comunidades de Lincoln, Monte Cristo y Sunchales sienten con fuerza el golpe, en regiones donde la industria láctea es parte esencial del entramado productivo.
El proceso de liquidación recién comienza y el panorama para los acreedores y trabajadores se anticipa complejo.
⚠️ Una señal de alarma para todo el sector
La caída de ARSA no es un hecho aislado. Se suma a una serie de cierres y recortes en la industria alimenticia nacional.
Costos en alza, consumo deprimido y endeudamiento estructural configuran un escenario que pone en jaque a empresas medianas y grandes.
Para muchos consumidores, la ausencia de productos históricos en las góndolas será un cambio simbólico.
Para cientos de familias, en cambio, representa una crisis real que recién empieza.
Por Móvil Quique con información de Canal 26