Gremial
🧀 Quiebra de SanCor: Atilra habla de “nuevo comienzo”, apunta a la conducción y busca sostener empleos
Tras la quiebra decretada por la Justicia, desde el gremio lechero Atilra aseguraron que la caída de SanCor “no es un final, sino el inicio de una nueva etapa”, y dejaron fuertes definiciones sobre las responsabilidades en la crisis.
El secretario general del sindicato, Héctor “Etín” Ponce, afirmó que la cooperativa “no tenía ninguna posibilidad de sobrevivir” en el estado en que se encontraba, marcando que la situación era insostenible desde hacía tiempo.
👉 “Esto no es un final, sino el comienzo de una nueva etapa”, expresó el dirigente, quien remarcó que el gremio venía advirtiendo sobre el deterioro de la empresa.
En esa línea, responsabilizó directamente a la conducción de SanCor, al señalar que la firma fue mal gestionada durante años, lo que terminó derivando en el colapso financiero.
⚖️ Además, recordó que la Justicia ya había avanzado en investigaciones vinculadas al manejo de fondos, incluyendo presuntos desvíos por más de $1.600 millones destinados a la seguridad social, una cifra que —según indicó— hoy sería aún mayor.
Ponce también salió a despegar al gremio de cualquier responsabilidad, rechazando versiones que apuntaban a Atilra y asegurando que esas acusaciones fueron “instaladas”.
🔄 En cuanto al futuro, el dirigente sostuvo que ya mantienen conversaciones con actores del sector lácteo, con el objetivo de garantizar la continuidad de los puestos de trabajo y sostener la actividad.
👉 “Siempre hablamos de una quiebra con continuidad laboral y de la marca SanCor”, aseguró, destacando el vínculo histórico de los trabajadores con la empresa.
📉 Mientras tanto, el proceso judicial avanza: la quiebra fue dictada sin posibilidad de salvataje, aunque la Justicia dispuso que algunas plantas puedan seguir operando de manera transitoria, especialmente aquellas que mantengan actividad o contratos vigentes.
También se estableció que los salarios generados durante esta etapa tendrán prioridad de pago, en el marco del proceso concursal.
El desafío ahora será definir qué unidades productivas continuarán en funcionamiento y qué ocurrirá con los activos de la empresa, en un contexto de fuerte impacto para toda la cadena láctea y las economías regionales.
Con información de Clarín