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Economía

Inflación: el Gobierno espera que el índice perfore el 2% en junio, pero analistas tienen dudas

El oficialismo estimaba que el IPC de abril podia empezar con un uno adelante. La tensión cambiaria en los últimos días provocó el ajuste de expectativas.

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Foto: Ilustrativa

El Gobierno reconoció el impacto de la volatilidad y la tensión cambiaria de las últimas semanas y el presidente Javier Milei movió la expectativa de perforar el 2% de inflación previsto por el oficialismo para abril a junio. Las consultoras privadas registraron una aceleración del IPC para marzo, algo que podría arrastrar no solo para abril, sino que los analistas sostienen que complicaría los planes del equipo económico para que el índice comience con un uno adelante para el sexto mes del año.

Luego de que se conociera el dato del índice inflacionario de febrero, que arrojó un 2,4%, Milei había asegurado que el IPC quebraría el 2% en abril o mayo. La semana pasada, en diálogo con el El Observador, el Presidente recalibró las expectativas del Gobierno al respecto y expresó: “Dada la volatilidad que nos plantó la política en el último mes, es probable que haya que esperar hasta junio para la inflación empezando con uno. Vamos a pagar los efectos de la volatilidad, pero después de eso se va a normalizar y la inflación va a volver a su patrón natural y yo creo que a mitad de año ya entramos con la inflación en uno bien».

¿Qué pasó entre una declaración y otra? La tensión cambiaria producto de la incertidumbre respecto al futuro del esquema cambiario hizo ruido en los mercados. Las consultoras privadas registraron una aceleración en marzo, que en algunos mediciones llegan a acercarse al 3%: Equilibria 2,6%, Orlando Ferreres 2,9% y C&T 2,7% para el GBA. A la estacionalidad del rubro de Indumentaria, por cambio de estación, y Educación; por el comienzo de clases, se sumó Alimentos y Bebidas como factores que traccionaron el índice al alza.

Lautaro Moschet, economista de Libertad y Progreso, señaló: “es probable que la tensión en el mercado cambiario deje alguna secuela en el proceso de desinflación, demorando algo más de lo previsto la desaceleración que anticipábamos. Más allá de estas cuestiones coyunturales, los fundamentos económicos son sólidos para pensar que la inflación seguirá cayendo a lo largo del año».

“La aceleración de la inflación en marzo tiene múltiples factores. El ruido financiero de las últimas semanas, la tensión cambiaria y la incertidumbre sobre el acuerdo con el FMI generaron presión sobre las expectativas y, en algunos casos, remarcaciones de precios. Ya el último dato dejó algo de inercia y, por lo tanto, este repunte inflacionario puede generar un efecto de inercia en abril, especialmente si se mantiene la volatilidad cambiaria. Aunque el crawling peg sigue siendo controlado, la percepción de riesgos económicos puede acelerar decisiones de cobertura, impactando en precios”, comentó a PERFIL Leo Anzalone, economista y director del Centro de Estudios Políticos y Económicos (CEPEC).

Y agregó: “Romper el piso del 2% en junio sigue siendo un desafío. Si bien el gobierno apuesta a una desaceleración más marcada, la resistencia de la inflación núcleo y, sobre todo, la incertidumbre por la regla cambiaria tras el acuerdo con el FMI, podrían dificultar ese objetivo”.

En la misma línea, Ramiro Tosi, economista de Suramericana y exsubsecretario de Financiamiento, sostuvo a este medio: “Tenés aumentos en bienes y los servicios todavía siguen subiendo por encima de la inflación general de bienes y el crawling peg del 1%, con lo cual ahí tenés cierto factor de inercia que te explica por qué es tan difícil, aún si no hubiera pasado lo de marzo, converger al 2% tan rápido como el gobierno anticipaba previamente y nosotros desde Suramericana decíamos hace ya dos meses atrás que no veíamos perforar el 2%”.

Respecto si el índice podría comenzar con un 1 adelante en el sexto mes del año, Tosi señaló: “Nosotros no vemos la inflación pisando el 2%. Te diría incluso junio también es un mes complicado porque también tenés algo de estacionalidad”.

Según los analistas, lograr un 18% anual implica un sendero de inflación exigente. Para alcanzarlo, la inflación mensual debería promediar 1,4% todo el año, lo que luce desafiante si el IPC rompe el 2% recién a partir de junio.

Incluso el que advirtió en las últimas horas sobre la sostenibilidad del régimen inflacionario fue el exministro de Economía Domingo Cavallo, quien escribió en su blog personal: «Pensar en el uso de las reservas externas conseguidas a través de los organismos financieros internacionales para intervenir en el mercado cambiario e inducir o mantener una apreciación exagerada del peso es contraproducente y puede significar el fracaso del proceso de desinflación».

«La simple continuidad del manejo cambiario y el uso de reservas que pertenecen a los depositantes de dólares en el sistema bancario para intervenir tanto en el mercado cambiario oficial como en los mercados pseudo libres (CCL y MEP) no conduce a consolidar el clima de desinflación», agregó Cavallo.

Aumentos de abril

El cuarto mes del año llegó con una serie de aumentos.

Entre los que se destacan: combustibles (1,75%), tarifa de luz (1,7%), gas (1,8%), agua (1%), alquileres (116,85% para aquellos contratos que se rigen con la antigua ley), prepagas (entre 1,75% y 2,9%), colectivos en el AMBA (4,2% en promedio), y colegios privados en Buenos Aires (3%).

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Economía

Los impuestos a los combustibles suben desde hoy y habrá otro aumento en mayo

La promesa oficial de no gravar a los usuarios se aleja. Los argumentos oficiales en el decreto publicado en el boletín oficial.

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Foto: Los combustibles no paran de subir.

El Gobierno nacional oficializó un aumento en los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono a partir del 1° de abril, en el marco de un cronograma de actualizaciones postergadas desde el año pasado y también se definió que otro incremento se aplicará desde el 1° de mayo.

La medida se formalizó mediante el decreto 243/2025, publicado este lunes en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Javier Milei, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Guillermo Francos.

Según lo dispuesto, el impuesto sobre los combustibles líquidos para la nafta se incrementará en $5,461 por litro, mientras que el correspondiente al dióxido de carbono subirá $0,335. En el caso del gasoil, los aumentos serán de $4,266 en el impuesto general, $2,310 en el tratamiento diferencial para zonas del sur del país y $0,486 en el tributo al dióxido de carbono.

Estos incrementos responden a actualizaciones pendientes de 2023 y 2024 que, por decisión del Poder Ejecutivo, habían sido diferidas en varias oportunidades. Con este nuevo esquema, los efectos de las actualizaciones correspondientes al primer trimestre de 2024 se aplicarán parcialmente en abril, y el resto —incluyendo los ajustes de los tres trimestres restantes de 2024— impactarán a partir del 1° de mayo.

La actualización de estos tributos se realiza de manera trimestral, en función de la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el INDEC, acumulada desde enero de 2018. La postergación de estos aumentos en el último año fue uno de los mecanismos utilizados por el Gobierno para contener el precio final en surtidores, aunque con fuerte impacto en la recaudación.

El nuevo esquema regirá para todos los hechos imponibles que se perfeccionen entre el 1° y el 30 de abril inclusive, mientras que desde mayo comenzará a regir el incremento total por las actualizaciones acumuladas.

El decreto enfatiza la necesidad de mantener una política fiscal consistente y avanzar con las correcciones impositivas previstas en la legislación vigente.

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Economía

El BCRA tuvo el peor mes de la era Milei: la reservas están cerca de perforar los U$S25.000 millones

La entidad sufrió un fuerte deterioro de sus reservas por intervenciones cambiarias, pagos internacionales y movimientos de mercado ante rumores sobre el dólar.

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El Banco Central (BCRA) cerró marzo con un saldo negativo de US$ 1.156 millones en intervenciones cambiarias, lo que marca el peor registro mensual desde el inicio del gobierno de Javier Milei.

En las últimas 11 ruedas, el organismo vendió US$ 1.780 millones, con un promedio diario de US$ 161,8 millones. Sólo este lunes, debió aportar US$ 143 millones, es decir, el 29% de los US$ 493 millones operados en la jornada.

Caída bruta de reservas y presión del mercado

En términos brutos, las reservas internacionales cayeron US$ 3.085 millones en el mes: pasaron de US$ 28.117 millones a US$ 25.032 millones. A ese retroceso se sumaron:

US$ 723 millones por ventas previas
US$ 67 millones por pagos al BID
US$ 61 millones por pagos al Club de París
Ajustes contables en la Posición Cambiaria de los bancos

Rumores, salida de pesos y retención de exportaciones

El deterioro se acentuó en los últimos días por la reacción del mercado ante versiones sobre un cambio en la política cambiaria para facilitar un acuerdo con el FMI. Ese clima provocó:

Salidas masivas de inversiones en pesos
Compras anticipadas de importadores
Retención de liquidaciones por parte de exportadores

Como resultado, la tenencia neta de reservas del BCRA pasó de US$ -4.300 millones a US$ -6.900 millones, profundizando la crisis de confianza.

Qué dicen los analistas

Los especialistas coinciden en que la tendencia podría revertirse si el Gobierno aclara su estrategia cambiaria y se activan las liquidaciones de la cosecha gruesa. Sin embargo, la falta de definiciones hasta el momento ha obligado al BCRA a intervenir diariamente en el mercado, agravando la crisis de reservas y sumando incertidumbre sobre el futuro del tipo de cambio.

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Economía

Mapa de la pobreza en Argentina: cuáles son las provincias que mostraron peores indicadores

Chaco mostró la pobreza más alta con un 60,8% de su población debajo de la línea

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El primer año del mandato de Javier Milei finalizó con una sensible reducción de la pobreza y la indigencia, de la mano de una sostenida desaceleración de la inflación. La mejora de los indicadores se observó frente al pico que alcanzaron en el primer semestre de 2024 e incluso en el segundo semestre de 2023, antes de que finalice la gestión anterior.

La mejora de los indicadores se reflejó en las cifras del Gran Buenos Aires (GBA), región donde se concentra la mayor cantidad de personas en el país, y en especial en los partidos del conurbano bonaerense. Allí se registran los datos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y los partidos del GBA.

Por otro lado, si bien también hubo una reducción en la cantidad de pobres e indigentes, las provincias del norte son las más afectadas por esta problemática.

Según el informe publicado por el INDEC, en el segundo semestre de 2024 hubo 11.337.979 personas pobres en los 31 aglomerados urbanos relevados, lo que representó el 38,1% de la población urbana. A su vez, 2.451.657 personas no alcanzaron a cubrir la canasta básica alimentaria y se ubicaron bajo la línea de indigencia, equivalente al 8,2%.

En el Gran Buenos Aires, el número total de personas pobres fue de 5.987.424, y entre ellas, 1.382.378 personas se encontraron en la indigencia. Esta región representó más de la mitad del total nacional en términos absolutos. Dentro del GBA, se registraron 5.486.186 personas pobres y 1.311.698 indigentes, mientras que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires las personas pobres fueron 501.238, con 70.680 en situación de indigencia.

El contraste con las regiones del norte del país fue evidente. En el Noreste argentino (NEA), que comprende provincias como Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones, la cantidad de personas pobres fue de 692.222, con 171.608 en la indigencia. En particular, el aglomerado Gran Resistencia (Chaco) mostró uno de los peores indicadores del país, con 259.067 personas pobres (el 60,8% de su población urbana) y 95.358 personas indigentes (22,4%).

En el Noroeste (NOA) el total de personas pobres fue de 1.217.847, con 231.723 personas indigentes. En Salta, la pobreza alcanzó al 45% de la población urbana. En Santiago del Estero-La Banda 48,6%, mientras que en Tucumán el número fue de 40,80%.Tucumán real estate listings

Mirá los datos:

A nivel nacional, la pobreza afectó al 38,1% de la población al cierre de 2024, informó este lunes el Indec. El indicador oficial, así, mostró una considerable caída en comparación con el 52,9% que había registrado en el primer semestre de 2024, influido por la aceleración de precios de esa primera mitad del año y también una caída respecto al 41,7% que había marcado el organismo estadístico para el cierre de 2023.

La indigencia, es decir la porción de la sociedad que no logra tener cubiertos los gastos de canasta básica alimentaria, fue en el final del 2024 de 8,2 por ciento. Esto implicó un retroceso respecto al primer semestre de ese año (18,1%) y al fin de 2023 (11,9 por ciento).

De esa manera, en comparación con el pico en el primer semestre del 2024, unas 6,9 millones de personas salieron de la pobreza y, dentro de ese universo, 4,64 millones de personas dejaron de ser indigentes, según estimaciones privadas. La pobreza, medida en cantidad de habitantes, fue la más baja desde el primer semestre de 2022.

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