Social
El fútbol argentino llora a uno de sus grandes maestros: murió Carlos Timoteo Griguol
El ex director técnico falleció a los 86 años y dejó una huella indeleble en Ferro, Rosario Central y Gimnasia y en cada club por el que pasó. Docente, entrenador y revolucionario: mucho de lo que le criticaban en los 80 hoy es dogma.
Mucho más que los títulos que ganó como director técnico con equipos como Rosario Central o Ferrocarril Oeste o con los que estuvo al borde de hacerlo, como Gimnasia y Esgrima La Plata, Carlos Timoteo Griguol, también con una extensa carrera como jugador, será mucho más recordado por su docencia y por su obsesión por haber enriquecido tácticamente al deporte argentino.
El emblema del fútbol nacional murió este jueves, según confirmó su yerno, el ex jugador Víctor Marchesini: “Se nos fue Timo. Gracias por todo viejito, imposible no tenerte presente minuto a minuto. Te voy a extrañar”. Llevaba varios días internado con un delicado estado de salud producto de un cuadro con múltiples factores, entre los que se le sumó el contagio de coronavirus a mediados de abril que derivó en una complicación pulmonar.
Griguol, más conocido como “Timoteo”, “El Viejo” o “El Maestro”, nació en la ciudad de Las Palmas, provincia de Córdoba, el 4 de setiembre de 1934. Único varón de la familia, con dos hermanas, su padre, Carlos, había sido fundador del club “Córdoba” donde comenzó a practicar fútbol desde muy joven, al mismo tiempo que se dedicó a tareas campestres y eso fue lo que seguramente le generó siempre un afecto especial por el cuidado del césped tanto en las canchas principales como en las de entrenamiento.
Sus inicios fueron en Atlanta, donde debutó en 1957, en 1959 formó parte de la selección argentina que ganó el torneo sudamericano (hoy Copa América) de 1959 en Buenos Aires, y en 1960 consiguió el único título profesional del club, al ganar la Copa Suecia, que había comenzado a disputarse en 1958, jugando como volante central en una recordada línea media junto con Norberto Desanzo y Rodolfo Carlos Betinotti, en un plantel dirigido por Victorio Spinetto, que contaba con Luis Artime y Osvaldo Zubeldía
Fue en los tiempos de Atlanta que forjó amistad con sus compañeros de pensión Artime y Hugo Orlando Gatti, y también en ese club, en el ámbito del basquetbol, conoció a León Najnudel, luego trascendente entrenador y uno de los ideadores de la Liga Nacional en los años ochenta, y de quien tomó muchos aspectos del juego para llevarlos al fútbol de forma innovadora. También jugaba al basquetbol en esa entidad su esposa Betty, con la que tiene cuatro hijas, Mariana (casada con el ex jugador de River Plate y Ferro Gustavo Perrone), Karina (casada con el también ex jugador de Ferro y Boca Víctor Marchesini), Tamara y Carla.
En 1966 pasó a Rosario Central, donde jugó hasta su retiro en 1969, con 392 partidos jugados. En 1968, ya en el final de su carrera, era considerado la mano derecha del DT Miguel Ignomiriello y no fue sorpresa que pasara a dirigir las divisiones inferiores hasta que en 1971 dirigió a la Primera en forma interina (ese año, Rosario Central fue campeón del Nacional con Ángel Labruna como DT) y en el Metropolitano de 1973 tomó definitivamente el cargo reemplazando a Angel Tulio Zof y fue campeón en el torneo Nacional siguiente con el recordado equipo de “Los Picapiedras”.
En 1974, siempre con su dirección técnica, Rosario Central fue subcampeón en los dos torneos, en el Metropolitano, de Newells Old Boys, y en el Nacional, de San Lorenzo de Almagro, aunque el 30 de diciembre venció a su clásico rival 2-0 en la final del Torneo Argentino que daba una plaza para la Copa Libertadores 1975 (ya había jugado la de 1974), con goles de Mario Kempes y Roberto Cabral, el día que se despidió del fútbol Aldo Pedro Poy (era lo que es hoy la Liguilla Prelibertadores y también participó San Lorenzo). En esa Copa Libertadores llegó a semifinales, donde integró el grupo con Independiente (luego campeón) y Cruzeiro (ganaría el título en 1976).
Como DT, Griguol tiene el récord de victorias seguidas consecutivas de Rosario Central en el profesionalismo (10) entre el 28/9/73 y el 10/2/74 hasta que el 22/2/74 se lo quitó Gimnasia cuando empataron 1-1. También tiene el récord de partidos invicto como local de 26 partidos (ganó 22 y empató 4 entre el 24/8/73 y el 30/11/74) con el 93,5% de los puntos en disputa.
Tras su brillante ciclo como DT de Rosario Central, digirió a los Tecos de Guadalajara (1975-77), volvió a Rosario pero la campaña fue irregular en 1977/78 y en el primer semestre de 1979 dirigió a Kimberley de Mar del Plata hasta que en ese mismo año, a mediados, asumió en Ferrocarril Oeste, uno de sus lugares en el mundo. Allí permaneció ocho años, hasta 1987, en uno de los ciclos más recordados por un entrenador en un club de fútbol.
Griguol coincidió en Ferro con un gran momento del club en todos los órdenes, con éxito en la mayoría de los deportes colectivos como basquetbol y voleibol, todo basado en una dirigencia considerada ejemplar y con el odontólogo Santiago Leyden y el arquitecto Ricardo Etcheverry, y fue moldeando de a poco un equipo basado en los jugadores de la entidad, con muy escasos refuerzos, pero con una notable personalidad y un juego basado en la construcción colectiva.
No fue casualidad entonces que ya en 1981, Ferro terminara subcampeón de los dos torneos y detrás de equipos que habían gastado fortunas, como el Boca Juniors de Diego Maradona en el torneo Metropolitano, y el River de Mario Kempes en el Nacional, aunque los “verdolagas” dieron batalla en los dos casos hasta el minuto final y su juego era temido por los rivales.
Al año siguiente, con un equipo más consolidado y aprovechando la baja de Boca y River, que perdieron a Maradona y Kempes, Ferro pudo conseguir, por fin, su primer campeonato al vencer a Quilmes en la final del Nacional 1982, y volvió a repetir en el Nacional de 1984 derrotando categóricamente a River y con una exhibición de su máxima figura, Alberto Márcico, a quien le hizo realizar un trabajo especial porque llegó al club a los 19 años, sin haber pasado por las divisiones inferiores, y no tenía resistencia física. Griguol hizo largos trabajos con él hasta que su exigente preparador físico, Luis Bonini, terminó de acondicionarlo.
El Ferro de Griguol tuvo que luchar contra muchos prejuicios. Algunos medios lo tildaban de defensivo, cuando en verdad muchos equipos se agrupaban atrás para defenderse ante las larguísimas posesiones de pelota del que era llamado “El Tifón Verde de Caballito”, que dominaba ampliamente los partidos, jugando por los costados y con movimientos que en muchos casos eran tomados del basquetbol, al punto que sus jugadores levantaban las manos y con sus dedos indicaban el número de las jugadas para que sus compañeros supieran cómo resolver cada situación.
En Ferro se reencontró con su amigo Najnudel, del basquetbol, con quien intercambiaron ideas, al igual que con su amigo periodista, Adrián Paenza. Era habitual en los entrenamientos que aparecieran jugadores del equipo de básquet, de enorme porte, para que los delanteros ensayaran cortinas y cómo vulnerar a los equipos rivales, y cómo aprovechar los laterales.
Era tal el preconcepto que había sobre ese Ferro, que jugaba con un diez clásico como el paraguayo Adolfino Cañete, dos extremos como Crocco y Juárez, y un nueve retrasado (primero el uruguayo Julio Jiménez y luego Márcico), que en un partido ante Huracán, el 1 de agosto de 1982, por la tercera fecha del campeonato Metropolitano, el árbitro Juan Carlos Demaro paró una jugada del equipo de Griguol y cobró un tiro libre por “acción antideportiva y desleal”.
En ese momento, Ferro era el campeón del Nacional y llevaba 24 partidos sin perder. Huracán, que muy temeroso, se metió atrás y Ferro tocaba y tocaba buscando los espacios. Demaro cobró algo que nadie entendía y expulsó al experimentado Juan Domingo Rocchia por protestar. Luego Demaro explicó: “escuché los silbidos de la gente y recordé el Alemania-Austria (que no se habían atacado en el Mundial de España porque el empate les convenía). Tengo facultades para hacer lo que hice
aunque no esté en el reglamento (sic). Es cierto que los hombres de Huracán no fueron a buscar la pelota, pero ellos estaban defendiendo. Después de esa jugada les dije a los jugadores de Ferro que fueran para adelante porque si no, agarraba la pelota y me iba de la cancha”. El Colegio de Arbitros suspendió a Demaro por una fecha.
Parece lo contrario a lo que cuenta Alberto Márcico. “Una vez, estábamos ganando y Mario Gómez tardaba en sacar el lateral y le gritó desde el banco ‘sacá, no seas cagón’. El quería que si le pegábamos una patada al contrario, lo ayudáramos a levantar y le pidíeramos perdón”.
Sus equipos no se concentraban cuando todos sus rivales lo hacían. En Ferro, se reunían cuatro horas antes de los partidos para almorzar e ir todos juntos al estadio, aunque desde el sábado, Griguol hacía llamar a cada jugador a ver si estaba en la casa. “Ellos se ponían o se sacaban solos”, recordó con los años. El profe Bonini también recorría los boliches.
Aconsejaba a sus jugadores que estudiaran, que compraran una casa antes que el coche “porque para el auto siempre van a tener tiempo”. “Nos preguntaba, cuando nos veía con un coche nuevo ‘Muy lindo pero ¿dónde está el bidet?. Oscar Garré, que tenía el auto más nuevo, lo estacionaba a tres cuadras en un garaje para que Griguol no lo viera. Fue quien me comunicó el fallecimiento de mi padre después de un partido ante Loma Negra. El fue mi padre futbolístico” , recuerda Márcico, quien sentencia: “Lo mejor que hizo Ferro en su vida deportiva fue contratar a Griguol”.
Como había trabajado en el campo, le gustaba sembrarlo a él mismo, y protegerlo. Tuvo problemas de celos con el canchero de Ferro, José Fantuzzi, por eso. Con el tiempo, el propio Griguol se compró un tractorcito para trabajar en el mejoramiento del césped.
Uno de los que con el tiempo pasó a trabajar con él en Ferro fue el profesor Javier Valdecantos, quien integra el cuerpo técnico de Guillermo Barros Schelotto. “Yo pasé de trabajar en otros lados directamente a la universidad, con un tipo que por diez años me enseñó todo. Él fue un entrenador docente. Hicimos debutar al Ratón (Roberto) Ayala y en los entrenamientos siguientes le hizo hacer cien veces la misma jugada. Cuando terminó y me lo mandó, Ayala me preguntó si Griguol estaba enojado con él, le dije que no. Me dijo que lo que le había hecho hacer era justo en lo que se había equivocado en el partido, pero no le dijo nada”.
En 1987 fue tentado por River para reemplazar a Hécxtor Veira, con quien el plantel de los “Millonarios” había ganado todo en el año anterior y tenía que defender la Copa Libertadores. Griguol pudo ganar la Copa Interamericana ante la Liga Deportiva Alajuelense de Costa Rica pero no tuvo mayor suceso y siempre quedó la duda sobre la empatía entre el director técnico y aquellos jugadores. Regresó a Ferro hasta 1993 y allí fue tentado por Gimnasia para un trabajo a largo plazo que comenzó en 1994 y que incluyó tres subcampeonatos en los torneos Clausura 1995, Clausura 1996 y Apertura 1998. Dirigió al equipo de La Plata hasta 1999 en otro de los grandes ciclos del club en el profesionalismo.
Uno de los títulos que más dolió fue el del Clausura 1995, cuando llegó a la última fecha como único puntero y teniendo que jugar como local ante Independiente, mientras que su inmediato perseguidor, San Lorenzo, que no salía campeón desde 1974, tenía que visitar a Rosario Central. Sin embargo, los de Boedo ganaron su partido y en cambio Gimnasia fue derrotado 1-0 con gol de Javier Mazzoni. Justo en esa temporada, Estudiantes estaba en el Nacional B.
Sin embargo, en la anteúltima fecha, y ante Ferro en Caballito, mientras los jugadores de Gimnasia festejaban en el vestuario, en un costado Griguol rumiaba su bronca. El defensor Danilo Ortiz había quedado suspendido y Fabio “Yagui” Fernández, había sido expulsado y también se iba a perder el trascendente partido ante Independiente. “Son unos estúpidos, toda la semana diciéndoles lo mismo, vas a salir campeón de la concha de tu hermana”, le gritó Griguol a Fernández, enojado, cuando se iba de la cancha, aunque luego le pidió disculpas.
Cuando Griguol llegó a Gimnasia en 1994, nadie podía imaginarse campañas como estas. El equipo estaba siempre peleando por evitar el descenso, pero el entonces arquero Enzo Noce recuerda que “nunca nos habló de eso sino de un fútbol ofensivo, de jugarles a todos de igual a igual. Nos cambió la mentalidad, la manera de entrenar y jugar”. Durante los primeros días, les trajo a los jugadores un cuestionario teórico para saber cuánto sabían del reglamento.
Otro gran resultado fue el que obtuvo en la Bombonera ante Boca en 1996, el día que el entonces presidente del club, Mauricio Macri, estrenó los nuevos palcos del estadio. Gimnasia venció por 6-0 con un festival de fútbol a cargo de Márcico y de Guillermo Barros Schelotto.
Pero tal como en Rosario Central o en Ferro, no sólo resultados deportivos dejó Griguol, que tiene una estatua con su clásica gorra y una publicidad en la misma, saco con corbata y chaleco y la pelota en su brazo derecho, y la Ciudad Deportiva del club lleva su nombre.
“Chirola (Sebastián) Romero y Mariano Messera tuvieron una baja nota y no fueron ni al banco. Al Viejo le tenían miedo y respeto, porque no transaba con nadie. Era un gran formador de grupos, Le gustaban mucho las fiestas y que vos vayas con tu novia, tu esposa. En las pretemporadas en el Hotel Luz y Fuerza de Villa Giardino, estaba lleno de viejos y nosotros hacíamos teatro el último día y el viejo se disfrazaba de bailarina”, recuerda Márcico.
Romero reconoce con el tiempo que Griguol “es una persona que se preocupa por nuestra educación y lo que hacemos después de los entrenamientos. Si vivimos en familia, si estamos en pareja, cómo nos va económicamente. Y si se entera de que estás mal, les habla a los dirigentes para que nos ayuden. Es un maestro de la vida”.
Gustavo Barros Schelotto cuenta que “una vez le planteé que quería dejar de jugar de carrilero, que quería tener más contacto con la pelota. Me dijo que está bien, te pongo, pero decime a quién saco. Me lo dijo con convicción y no supe qué decirle. Al otro día le fui a decir que seguía de carrilero”.
En Gimnasia, donde aún se lo recuerda hasta el mínimo detalle, como el del golpe en el pecho que le daba a cada jugador al salir a la cancha desde el túnel, organizaba él mismo la Fiesta del Salame en Estancia Chica para recaudar fondos para las divisiones inferiores y condujo el show con sorteos de camisetas y pelotas firmadas por jugadores y ex jugadores.
En 1999 se marchó del club al recibir una oferta del Betis en España, pero no le fue bien y regresó otra vez a Gimnasia para la temporada 2000/2001, recaló en Unión de Santa Fe en 2002 y su último trabajo fue nuevamente en Gimnasia en 2003/2004 hasta que se retiró.
Quienes lo conocen lo pintan como un tipo alegre, enamorado de la música. Siempre le gustó bailar con las canciones del Club del Clan y como terapia, tocaba la batería en su casa.
Siempre le gustó comer afuera. En lo posible, asados con los amigos –a uno de ellos, su ex compañero en Rosario Central Rubén Bedogni, llegó a regalarle un auto cero kilómetro y a otro llegó a facilitarles préstamos a veces incobrables- con especialidad en el cabrito a la parrilla – La cantina “Los Amigos” inventó un “Vermichelis a lo Timoteo” que está en la carta y se prepara con salsa scarparo, anchoas en aceite, albahaca y queso rallado-.
Se dice que su pasión por el uso de gorras es para tapar su pelada y suele comprar una en cada país que visita. Tiene una colección de ellas.
“Prefiero a un optimista que salta el cerco en cada amanecer y siempre huele el perfume de las nuevas flores, y no a un pesimista que salta el
cerco en cada amanecer y siempre huele a cementerio”, es su frase de cabecera.
Fuente: Infobae
Social
Madre a los 62 años: el caso de Mabel reabre el debate sobre el límite de edad para tener un hijo
Mabel se convirtió a los 62 años en la madre de mayor edad registrada en Argentina. Su embarazo fue logrado mediante fecundación in vitro y óvulo donado, y volvió a poner en discusión los límites médicos, legales y éticos de la maternidad a edades avanzadas.
Un nacimiento que reabrió una discusión
En el Hospital San Felipe de San Nicolás de los Arroyos, Mabel, de 62 años, se convirtió en madre por primera vez. Su hijo, David, nació por cesárea con un peso de 2,750 kilos y, según contó la mujer, se encontraba en buen estado de salud.
“Es mi primer hijo, fue mediante fecundación in vitro”, relató después del nacimiento, destacando que el embarazo había transcurrido con normalidad.
Pero detrás de la noticia aparece una pregunta que genera debate entre especialistas: ¿hasta qué edad puede una mujer llevar adelante un embarazo y cuáles son los riesgos?
La menopausia ya no representa necesariamente el final
La menopausia marca el final de la reserva natural de óvulos. Sin embargo, los tratamientos de reproducción asistida permiten superar esa barrera mediante la utilización de óvulos donados.
De esta manera, la edad reproductiva natural y la posibilidad de gestar dejan de coincidir necesariamente.
Esto no significa que un embarazo a edades avanzadas esté exento de riesgos. Entre las complicaciones que pueden presentarse con mayor frecuencia aparecen diabetes gestacional, preeclampsia, parto prematuro y la necesidad de una cesárea.
Por eso, los especialistas destacan la importancia de realizar evaluaciones médicas exhaustivas antes de iniciar un tratamiento.

Qué dice la evidencia científica
Una revisión publicada en 2017 en la International Journal of Women’s Health analizó 28 trabajos científicos relacionados con embarazos después de la menopausia.
El trabajo concluyó que, mediante técnicas de reproducción asistida y utilizando óvulos donados, una mujer de edad materna avanzada que se encuentre en buenas condiciones de salud puede llevar adelante un embarazo, aunque requiere controles médicos específicos.
La evaluación previa resulta especialmente importante para determinar si la mujer está en condiciones de afrontar un embarazo y sus posibles complicaciones.
Otros casos de maternidad a edades avanzadas
El caso de Mabel tiene antecedentes en distintos países.
Entre ellos se encuentra Lina Álvarez, una médica española que fue madre a los 62 años mediante fecundación in vitro con un óvulo donado.
También está el caso de Annegret Raunigk, una profesora alemana que tuvo cuatrillizos a los 65 años luego de un tratamiento realizado en Ucrania.
En India, Erramatti Mangayamma fue madre de mellizas a los 74 años en 2019, en uno de los casos de maternidad a mayor edad registrados.
Estos antecedentes alimentaron durante años la discusión acerca de los límites de la reproducción asistida.

Los principales riesgos médicos
Los embarazos después de los 50 años requieren controles particularmente rigurosos debido al aumento de determinados riesgos.
Entre los principales se encuentran:
- Diabetes gestacional.
- Preeclampsia.
- Parto prematuro.
- Mayor posibilidad de cesárea.
Los especialistas recomiendan realizar estudios preconcepcionales, controles cardiovasculares y evaluaciones por profesionales especializados en medicina materno-fetal antes de avanzar con un tratamiento.
¿Existe un límite legal en Argentina?
En Argentina no existe un límite de edad establecido por ley para acceder a tratamientos de fertilidad.
La situación es diferente en algunos otros países. Francia e Italia establecieron restricciones para determinados tratamientos, mientras que Reino Unido eliminó sus límites de edad para la fertilización in vitro en 2005.
En Estados Unidos, la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM) recomienda no ofrecer tratamientos con óvulos donados a mujeres mayores de 55 años, aunque se trata de una recomendación profesional y no de una prohibición legal.
El debate también alcanza al bienestar del hijo
Más allá de la cuestión médica, la maternidad a edades avanzadas plantea interrogantes relacionados con el futuro del niño.
Uno de los principales argumentos apunta a la posibilidad de que los padres tengan dificultades para acompañar al hijo durante todas las etapas de su crecimiento debido a su edad.
En el otro extremo aparecen quienes defienden el derecho a acceder a tratamientos de fertilidad y a formar una familia, siempre que existan condiciones médicas adecuadas.
La discusión, por lo tanto, no tiene únicamente una dimensión biológica: también involucra aspectos sociales, éticos y jurídicos.
La diferencia con la paternidad tardía
El debate también expone una diferencia en la manera en que la sociedad observa la maternidad y la paternidad a edades avanzadas.
Los hombres que tienen hijos después de los 60 o incluso cerca de los 80 años suelen generar menos cuestionamientos públicos sobre los riesgos asociados a la edad o sobre la posibilidad de acompañar al hijo durante su crecimiento.
El caso de Mabel vuelve a poner esa diferencia sobre la mesa y plantea una pregunta que excede a la medicina: ¿el límite debería discutirse únicamente cuando se trata de una mujer?
La ciencia permite hoy posibilidades que décadas atrás eran impensadas. El desafío consiste en determinar hasta dónde deben llegar esas herramientas y bajo qué condiciones, en un debate donde la salud de la madre, el bienestar del niño y el derecho a formar una familia aparecen como elementos centrales.
Con información de TN
Social
Messi habló tras la muerte de su padre y puso en duda su continuidad en el fútbol: “No sé cómo seguir”
Lionel Messi regresó a Miami después de despedir a su padre Jorge en Rosario y publicó una emotiva carta en sus redes sociales. El capitán argentino recordó la relación que mantuvo con su papá a lo largo de su vida y reconoció que la pérdida lo llevó a cuestionarse su futuro profesional.
El mensaje de Messi tras la muerte de su padre
Messi, de 39 años, atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida luego de la muerte de Jorge Messi, quien falleció el último sábado a los 68 años en Rosario.
Después de permanecer junto a su familia y participar de la despedida, el futbolista regresó a Miami y decidió compartir públicamente sus sentimientos.
“Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido. No caigo, o mejor dicho, no quiero caer. Se me hace muy difícil imaginarme que ya no te voy a ver más, que no vamos a hablar más”, escribió al comenzar la carta.
El capitán argentino recordó especialmente el vínculo que tuvo con su padre durante los últimos años y cómo Jorge lo acompañó a lo largo de toda su carrera.
El recuerdo del Mundial
Uno de los momentos más emotivos del mensaje estuvo relacionado con el último Mundial.
Messi contó que su padre atravesaba un delicado momento de salud durante aquella competencia y que ambos tenían la ilusión de que pudiera acompañarlo.
“Tanto me pedías que juegue el último Mundial y días antes de empezar fue cuando peor te pusiste. Era la primera vez que no ibas a estar en un torneo”, recordó.
El futbolista relató que después de cada partido esperaba recibir el mensaje de su padre y que, con el paso del tiempo, comenzó a comprender la gravedad de su estado.
Argentina llegó a la final, pero Jorge no pudo estar presente.
“Llegamos a la final y no pudiste estar. Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más”, escribió Messi.
Messi puso en duda su continuidad
El momento más impactante de la carta apareció cuando el futbolista habló sobre su futuro.
Messi reconoció que la pérdida de su padre también modificó su relación con el fútbol y dejó abierta la posibilidad de que su carrera pueda estar cerca del final.
“No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más”, expresó.
El rosarino recordó que Jorge estuvo presente desde sus primeros pasos como futbolista y lamentó que haya fallecido cuando, según sus palabras, “faltaba tan poquito para el final”.
“¿Por qué no aguantaste ese poquito más y terminábamos juntos?”, se preguntó.
“Fuiste papá, amigo y representante”
Messi también recordó diferentes momentos de su infancia y el papel fundamental que tuvo Jorge en su formación.
Contó cómo su padre lo llevaba a los entrenamientos después de trabajar y cómo estuvo presente prácticamente en cada etapa de su carrera.
“Cómo sufrías viéndome y cómo disfrutabas, aunque nunca me regalabas muchos elogios”, escribió.
Para el futbolista, Jorge fue mucho más que su representante.
“Fuiste papá, amigo y representante. Siempre eras la persona que tenías que ser en cada momento y nunca te equivocaste en nada”, destacó.
También reconoció que tuvieron discusiones y diferencias, pero que con el tiempo muchas veces terminó comprobando que su padre tenía razón.
El recuerdo que quedará en sus hijos
En el cierre de su carta, Messi aseguró que Jorge seguirá presente en su vida y especialmente en la educación de sus hijos.
“Te voy a extrañar mucho, pero siempre vas a estar presente, y sobre todo en la educación de mis hijos, porque les enseño y los educo como ustedes lo hicieron conmigo”, expresó.
El capitán argentino terminó su mensaje con una despedida cargada de emoción:
“Descansá en paz y cuidanos desde arriba como lo hacías acá. Gracias por todo. Te amo, pa”.
Con información de Contexto Tucumán
Social
Eclipse solar total del 12 de agosto: dónde se verá y qué pasará en Argentina
Este miércoles 12 de agosto se producirá un eclipse total de Sol que atravesará el norte de Rusia, Groenlandia, Islandia y distintas zonas de Europa. En Argentina, en cambio, el fenómeno no podrá observarse, ni siquiera de manera parcial.
Cuándo será el eclipse solar
Según los cálculos de la NASA, el eclipse comenzará globalmente cerca de las 12:35 de Argentina y finalizará alrededor de las 16:59.
La fase de totalidad, durante la cual la Luna cubrirá completamente el disco solar, se desarrollará entre las 13:59 y las 15:35 de Argentina.
El máximo del eclipse ocurrirá aproximadamente a las 14:47, sobre el Atlántico Norte y al oeste de Islandia. En ese punto, la totalidad tendrá una duración de 2 minutos y 18 segundos, mientras que la sombra central de la Luna alcanzará unos 294 kilómetros de ancho.
Dónde se podrá ver el eclipse total
La franja de totalidad comenzará en el extremo norte de Rusia, cerca del océano Ártico, y continuará hacia Groenlandia.
Debido al aislamiento de buena parte de esta región, algunas observaciones se realizarán desde embarcaciones y expediciones científicas.
Luego, la sombra llegará a Islandia, donde atravesará sectores como los Fiordos Occidentales, la península de Snæfellsnes, Reikiavik y Reykjanes.
En Reikiavik, la totalidad durará aproximadamente un minuto, mientras que en algunos sectores de Islandia se extenderá por más de dos minutos.
Posteriormente, el eclipse cruzará el Atlántico Norte y llegará a España, donde la totalidad podrá observarse en gran parte de la mitad norte del país, atravesando ciudades como La Coruña, Oviedo, León, Bilbao, Burgos, Zaragoza, Valencia y Palma de Mallorca.
En España, el fenómeno será especialmente particular porque coincidirá con los minutos previos a la puesta del Sol. Por eso, se recomienda contar con un horizonte despejado hacia el oeste.
En Portugal, la totalidad solamente alcanzará una pequeña zona del Parque Natural de Montesinho, cerca de la frontera con España. En el resto del país se observará como un eclipse parcial.
¿Se podrá ver el eclipse en Argentina?
No. El eclipse solar del 12 de agosto no será visible desde ningún punto de Argentina.
La totalidad y la penumbra lunar se concentrarán en el hemisferio norte, por lo que ninguna de las 23 provincias ni la Ciudad Autónoma de Buenos Aires podrá observar el fenómeno, ni siquiera parcialmente.
Esto significa que en Argentina no habrá oscurecimiento ni una disminución perceptible de la luminosidad durante el eclipse. El cielo continuará comportándose como en una tarde normal.
El horario del máximo, las 14:47 de Argentina, solamente sirve como referencia para seguir el fenómeno a nivel internacional.
Cómo seguir el eclipse desde Argentina
Quienes se encuentren en Argentina podrán seguir el eclipse mediante transmisiones por internet.
La NASA anunció que comenzará su cobertura oficial a las 14:15, hora argentina, a través de NASA Live.
El próximo eclipse visible desde Argentina será lunar y parcial, durante la noche del 27 al 28 de agosto.
Para volver a observar un eclipse solar desde el territorio argentino habrá que esperar hasta el 6 de febrero de 2027, cuando se producirá un eclipse anular que será visible en una franja de la Patagonia y parcial en el resto del país.
Cómo observar un eclipse solar de manera segura
En las zonas donde el eclipse sea visible de manera parcial es necesario utilizar anteojos o visores solares que cumplan con la norma ISO 12312-2.
Los anteojos de sol convencionales no ofrecen protección suficiente.
Además, cámaras, telescopios y binoculares requieren filtros solares especiales colocados delante de sus lentes. Observar el Sol a través de estos instrumentos sin la protección adecuada puede provocar lesiones oculares graves.
Solo durante la breve fase de totalidad, y únicamente desde lugares donde el Sol quede completamente cubierto, es posible retirar la protección. Los anteojos deben volver a colocarse inmediatamente cuando reaparezca el primer punto brillante del Sol.
Con información de Cadena 3
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